martes, 16 de diciembre de 2014

BARSA-CCF: "A mi hija y su corazón blanquiverde"

El 11 de diciembre de 2012, yo te escribía en este blog una entrada que titulé "A mi hija y su corazón partío". Enlace Era la víspera del CCF-Barsa, de Copa del Rey, aquel inolvidable 12/12/12. Tú, entonces, te debatías entre lo fácil y lo difícil, ser azulgrana o ser blanquiverde. A pesar de que años atrás, pensé que te había perdido definitivamente para la causa, ese partido fue el punto de inflexión para una elección espero que definitiva.


"... sobre mi corazón te llevo, Córdoba"

El sábado, tres años y ocho días después de aquél espectaculo en el Arcángel, volverás a ver en directo el mismo encuentro, pero, en este caso, allí, en el Nou Camp, bello, majestuoso, impresionante. Nos haremos fotos, muchas fotos, como el montañero que corona un ocho mil y clava su bandera en señal de conquista. Y nos haremos un selfie tras otro, con el césped allá abajo, verde, recuerda, como la esperanza, como el cincuenta por ciento de nuestro escudo, de nuestra señal de identidad.

"... y mi voz será siempre tu aliento"

Y, a las 15:55 h., levantarás tu bufanda blanquiverde, y animarás al pequeño, al pobre, al perdedor, conmigo, con mami, y con unos cuantos centenares de locos. Y sesenta mil cuerdos nos mirarán, muchos de ellos despectivamente, y nos sentiremos importantes, allá arriba, en el tejado del Estadio, donde los jugadores son Lacasitos en movimiento.

"... Infinita pasión por mis colores"

A la tierra donde Cristo perdió el mechero y Pujol la vergüenza, llegaron años atrás muchos miles de locos, buscando mitigar el hambre. Y los formatearon, comprándolos con un puesto de mecánico en la Seat o de portero en un edificio pijo de la Diagonal. Y cambiaron el escudo del Córdoba C.F. en la solapa por el del Barsa o la señera. Y se casaron con extremeñas, aragonesas o murcianas, y le pusieron a sus hijos Jordi, Oriol o Montse.

"... días de gloria, para soñar"

Y, el minuto 17, los Jordis y las Montses, hijos de Rafaeles y Mari Pilis, con menos pedigrí catalanista que Beyoncé, pedirán la independencia, que a ver si se la dan ya de una puñetera vez, por jartibles. Mientras, nosotros iremos a lo nuestro y jalearemos cualquier corner a favor como si no hubiera mañana.

"... jugar para ganar"

Y tú te comerás las uñas mitad nervios y mitad emoción. E intentarás grabar en la primera fila de tu disco duro esos noventa minutos procurando no olvidarte de nada. Y disfrutarás, como un parado en una marisquería, bastante más que cualquiera de los miles y miles de culés, tan acostumbrados al marisco, a los partidos grandes.

"... ganar para sentir"

Y, posiblemente, nos hagan un gol, y luego otro..., pero, como las cigalas son indigestas y Messi está fatal de lo suyo, igual le da un amarillo, no tiene su día, y nos hacemos en Barcelona un San Mamés. Soñar es gratis, incluso en Cataluña.

"...sentir para luchar"

Y, ganemos o perdamos, habremos visto el partido que nunca nos habíamos planteado ver, bien porque no lo habíamos soñado lo suficientemente fuerte, o bien porque nuestros sueños tenían el freno de mano echado hasta que llegó Uli en el 93.

"...luchar para vivir"

Y estarás orgullosa de ser cordobesista. 

"vivir para soñar"

Y pensarás que no has visto nunca nada más bonito que un día de partido en el Camp Nou.

"...que mientras viva iré contigo hasta el final"


Y te diré que te equivocas. Hay algo mucho más bonito que eso: un día de partido en el Arcángel.
  
"Mi Córdoba"

Te quiero

Papi.

Paco López-Cordón V.
@mushocordoba