miércoles, 17 de septiembre de 2014

Carta abierta a Fede Cartabia

Llegaste en el verano al Córdoba C.F. como uno de los quince fichajes del equipo, pero desde el primer día comenté que eras la guinda del pastel. Yo te habá seguido desde aquel partido en Mestalla -creo que contra el Almería-, en el que volviste loca a la defensa visitante, con carreritas, frenadas en seco, pases mirando al tendido, regates imposibles, rozando la chulería bien entendida. ¡Qué pedazo de jugador!, pensé, y sigo manteniéndolo.

No me cuadraba la cesión y hablé con amigos valencianos. Más o menos coincidían todos. Gran futbolista, de futuro, con mucho margen de crecimiento, pero con algunas carencias: demasiado individualista a veces, con bastantes limitaciones a la hora de defender a su par, alguna que otra "desaparición" durante los partidos, y poco fondo físico. Joder, ¿otro prenda?. No, me respondieron. Simplemente tiene que sentirse importante y centrarse en lo que hace. 

Parece que el cuerpo técnico del Valencia tenía dudas entre Piatti y tu, y, al final, creyó que era mejor que el argentino cordobés se quedara en Valencia, y tu recalaras en el Córdoba. Algo que muchos por allá no entendieron.

Desde tu llegada, has ido día a día, partido a partido, dando muestras de que eres un jugadorazo, y aplaudo a quién gestó tu llegada. El equipo, contigo, da ese salto de calidad necesario para luchar de igual a igual con otros muchos para no descender. Es más, vengo diciendo, y lo repito, que tenemos mejor plantilla que, al menos, cinco o seis equipos de Primera, y, en gran parte, te lo debemos a ti.

Si Ferrer es capaz de aprovechar el pánico que creas en los rivales para que otros compañeros tengan mejor desmarque, si los preparadores físicos te ponen a punto para que ese último cuarto de hora no se te haga tan cuesta arriba, y, sobre todo, si ese descaro no hace que algún Albácar de la vida te rompa la mandíbula o el peroné, este año vamos a disfrutar contigo una jartá

Pero, amigo, sólo te pido un favor. Ya sabemos que tu novia formal es el Valencia, que estás comprometido y que mantenéis una relación estable. Al Córdoba, como en las sevillanas de los Cantores de Hispalis, ya le has dicho por activa y por pasiva: "Tu eres la otra niña, tu eres la otra...". Ya estamos más que enterados. No hace falta repetirlo. Tus declaraciones a la cadena SER, diciendo, por ejemplo: "Ojalá vuelva a casa el año que viene", o, incluso, "Me dan igual los millones de la opción de compra. Lo único que quiero es volver al Valencia", sobran, sobre todo por la reiteración.

No queremos que le digas a tu querida todos los días y a todas horas: "Seré tu amante bandido", pero tampoco que, en los preliminares, en el polvete, y en el cigarrito de después, estés recordando a quién te da placer, que estás deseando volver con tu novia, esa, por cierto, que te ha puesto los cuernos con Piatti. Disfruta mientras el CCF te haga mimitos, arrumacos, y sexo oral. Repasa el kamasutra con tu amante una y otra vez. Carpe Diem. Y piensa que nuestro Club es lo que tienes a mano, y que os necesitáis uno al otro y viceversa.

Sigue cabalgando, vaquero, que tienes a la chica loquita por ti. Pero deja de una vez de pensar en tu novia, porque, ahora mismo, el Córdoba es tu pareja y el Valencia es "la otra".

Paco López-Cordón V.
@mushocordoba