viernes, 1 de agosto de 2014

Pedrito, un cordobesista devorado por Koki

Pedro es un niño de 3 años. La primera gran alegría de la que fue consciente en su vida fue el ascenso del Córdoba en Las Palmas. Pedro vestía su blanquiverde aquella calurosa tarde de domingo mientras su padre y sus hermanos se desgañitaban delante de la televisión. Pedro estaba triste porque veía a su familia derrotada cuando todos empezaron a gritar. Se asustó un poco al sumirse en tal caos de besos, abrazos y lágrimas. Pedro nunca había visto llorar a su padre y no pudo evitar seguirlo en la llantina. Pedrito, este año te voy a hacer socio del Córdoba, ¡y en primera!, le prometió su padre. Él no sabía muy bien lo que significaba eso, pero al día siguiente le explicaron que podría ir al estadio (ya había ido a ver un Córdoba-Zaragoza y le había encantado) cada dos semanas para ver a su equipo jugar con los más poderosos de toda España. Pedro no cabía en sí de gozo. ¡Ir al estadio diecinueve veces! ¡Qué pasada!

Cuando el padre de Pedro fue a renovar, preguntó por el precio de los abonos infantiles. Los taquilleros le dijeron que no existían. Los habían quitado de un plumazo. El padre de Pedro se metió en internet y vio que se había formado un gran revuelo por este tema. Suspiró de alivio cuando leyó en la prensa que, sacando el carné Koki, su hijo podría entrar gratis a algunos partidos y pagar un poquito para entrar a los demás. Contento, cogió a Pedrito de la mano y se encaminó de nuevo a las taquillas.

Vamos a sacarte el carné, Pedrito, dijo su papá. Corrió a ponerse la camiseta antes de salir de casa. Llegaron al estadio y sacaron un número. Esperaron un rato y entraron. Él es chico, pero pronto se dio cuenta de que todo empezó a torcerse. Su padre y el chico de la taquilla no se ponían de acuerdo. Estuvieron allí media hora y al final su padre terminó escribiendo un folio largo. Al salir le dijo, Lo siento, pero no voy a poder sacarte el carné, Pedrito. Estos tíos son unos mamarrachos. Intentó hacerse el fuerte, pero no pudo reprimir ponerse a llorar. No te preocupes. Ya verás como al final vas a ver muchos partidos, le dijo su padre, pero no sonó muy convincente.

El padre de Pedrito se encaminó a Facua Córdoba con la reclamación. Les contó que en el club aún no tenían los carné Koki disponibles y que le dijeron que, cuando los tuvieran, ya le dirían cuando podrían sacarlos y dónde estaría ubicado Pedrito en la grada. ¡Un niño de tres años separado de su padre! El taquillero le comentó que no podían hacer otra cosa, que todos los asientos estaban ocupados, y que cuando terminaran el follón inicial de abonos, ya se pondrían con este tema y asignarían una parte de algún sector a los niños del carné Koki. Facua le informó que, a pesar del desastre evidente, era muy complicado exigir nada porque el carné Koki no tenía casi ninguna atribución en la campaña de abonos, más allá de aquellas declaraciones del presidente. Además le aseguró, que los menores de edad deben ir acompañados de sus padres en un evento como un partido de fútbol, por lo que la venta de los supuestos carnés Koki, en ni se sabe qué parte del estadio, tenía toda la pinta de ser humo.

Evidentemente Pedrito no irá al Arcángel este año y muy posiblemente se hará del Madrid o del Barcelona. ¿Cuántos Pedritos habrá en Córdoba este año?

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