domingo, 30 de marzo de 2014

Parte de guerra

Pasada la una de la madrugada -algo más tranquilo, extenuado física y moralmente, pero sin pizca de sueño-, me dispongo a exponer mis conclusiones sobre la jornada vivida ayer. Mi "Ruego al abonado al Córdoba CF" se convirtió en la cuarta entrada más visitada en la historia del blog. Teniendo en cuenta que en el Arcángel no había de más 1500 y que, mínimo, un tercio entró gratis, habrá gente que crea que vengo a sacar pecho aquí. Es posible que, a pesar de las numerosos clic que tuvo, mi escrito no tuviera mucha influencia en las decisiones de los abonados, pero lo que es innegable es que el cordobesista ha dicho NO al chantaje del tirano. Desgraciadamente, esta ha sido la única buena noticia de la tarde.

Llovía ligeramente. A las 15.55 horas llegué a la Cruz del Rastro y miré hacia la zona de quedada de la "Marcha Blanquiverde", pero no se veía prácticamente a nadie. Mientras me acercaba trataba de convencerme de que la gente estaría en la parte de atrás de la Puerta del Puente y que, por tanto, mi vista me engañaba. Cuando llegué, la desilusión me caló hasta los huesos: estábamos "los cien de Twitter", como el tirano había dicho en la prensa durante la semana. Muchos amigos se acercaban al verme con la cara pálida e intentaban animarme: "ya verás como empieza a venir gente" o "en la puerta 0 estaremos muchos más". Otros buscaban excusas como "es que el Barça tira mucho" o "la lluvia ha hecho daño". Efectivamente llegó más gente. Pero nunca la suficiente. No soy especialista en cálculos de este tipo, pero creo que en ningún momento pasamos de los trescientos. 300, curioso y metafórico número. Todos los que estaban, son, pero no estaban todos los que son. O, al menos, eso quiero creer. Si queríamos poner en un brete al dictador hacía falta mucha más gente. Hacía falta mucha más potencia.

Creo que el Cordobesismo no es consciente del momento histórico en el que se encuentra. La supervivencia de la entidad pende de un hilo. Hoy teníamos la oportunidad de hacer fuerza y hacer temblar al tirano que desgobierna el club que tanto amamos. La perdimos. La Marcha fue un fracaso. Que nadie me malinterprete. Desde aquí quiero transmitir mi emocionado agradecimiento a los convocantes y, sobre todo, a los asistentes. Hubo personas que se escaparon del trabajo para asistir a la protesta. Otros vinieron desde Madrid o Cataluña solo y exclusivamente a ella. No imaginan la cantidad de gente que ha trabajado en esta iniciativa, la multitud de llamadas de teléfono para intercambiar ideas y fuerza de trabajo, la cantidad de tiempo invertido. Tanto trabajo como frustración siento ahora. Somos pocos, muy pocos. Quizá cuando nos desplazamos a algún estadio rival, los cientos que hoy estuvimos en la protesta pintamos fortaleza. Hoy, en nuestra ciudad, esos mismos mostramos nuestra debilidad y desamparo. No voy a juzgar a nadie en particular, faltaría más, pero hoy creo que el Cordobesismo no ha estado a la altura de lo que el Córdoba CF necesitaba. 

Llegamos a la puerta 0 y alguno, desde lo alto de la tribuna, sonrío aliviado. Son controlables, pensarían. No quiero ni pensar en lo que escribirán. No había fuerza grupal para impedir que los seguratas fueran y vinieran entregando invitaciones por docenas. Demasiado teníamos con sostener nuestra dignidad. Derrotado, a las 18.20 h marché hacia casa junto con mi padre, mi madre y mi hermana. Me metí en un bar que tenía pinchado internet a la tele y pude ver la segunda parte. Tampoco mejoró la tarde lo que vi. El mismo desgobierno institucional lo tenemos en el verde. Futbolistas superados por un equipo del montón, estrellas que se borran autoexpulsándose, laterales de cartón, un portero mostrando por qué es reserva, una media tenebrosa...vamos, lo que ustedes ya saben. Pienso que la salvación es toda una utopía. No obstante, el fútbol es cambiante y espero y deseo que lo sea también en esta ocasión.

Ahora me siento débil. Me siento como el náufrago harto de nadar, ya convencido de que su energía no le dará jamás para llegar a tierra firme, obligado a dejarse llevar por la brava corriente a la espera del inevitable final. Ojalá mañana sea otro día, la semana que viene otra semana, el mes que viene otro mes y el año que viene otro año. Lo que pasa es que el Córdoba, seguirá siendo siempre el Córdoba.

5 comentarios:

  1. Coincido contigo en el resultado de la protesta de ayer. Decepcionante. Eramos muchos, pero no suficientes. Aunque esto no es sorprendente, cada vez que se ha organizado algo en esta ciudad en relación al equipo ha pasado lo mismo, los que estamos "detrás de la barra" nos hinchamos a trabajar, a llamar, a cuadrarlo todo para que salga bien (sin recibir nada a cambio y por supuesto ni pedirlo) y sólo vemos como vienen los 4 de siempre, y los demás desde lejos, nos miran como si estuviésemos locos o incluso se quejan porque hagamos algo. Llegan incluso a rajar tifos porque no ven durante los segundos que dura o retiran y rompen las pancartas porque les molesta, los desplazamientos hay que mover cielo y tierra para que salgan y cuando se trata de animar o crear el material, sólo se pide más pero no se ayuda.

    Ayer, los dos colectivos de animación recibieron otro golpe, desaparecieron ambas pancartas, a Brigadas Blanquiverdes además su bombo y banderas y a Incondicionales, que tenían un cuartillo en Preferencia, apareció la puerta con silicona y la cerradura forzada. No saben si dentro siguen estando sus cosas que tienen un valor de aproximadamente 1.000 euros, costeados en su totalidad por los socios. Esta es la enésima jugarreta.

    Y mientras tanto, siguen recogiendo sobres en la puerta 00....

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    1. Quién eres, coño?. Presume de lo bien que razonas y escribes

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  2. A las 13.00 recibo un whatsapp de mi madre diciéndome que ya está preparando la comida: "ya sabes que hoy tenemos que irnos prontito a la marcha". Será por mi origen samurai, pero la envidia de este fin de semana por no estar allí era mayor que otras jornadas futboleras. Me imagino a mis padres y hermanos nerviosos, y parece que esos nervios se me pegan. A las 15.30 ya estaba pegada al móvil, quería ver fotos.

    Empiezo a conseguir las primeras fotos de la marcha y quería que mis ojos se estuvieran equivocando, que en realidad hubiera muchas más personas que las que realmente estaba viendo. Veo algunas de cuando la marcha pasa por el puente, ahí ya se ven más personas, me quedo algo más tranquila, pero en una veo la cara de mi madre: no te engañes Angelita, esto no va bien. Desconecto, ha sido suficiente. Ya de madrugada le escribo este mensaje de ánimo a mi hermano:

    Te imagino jodidísimo y me duele. Pero niño, tenemos un síndrome de inútiles perdíos que supera pasiones. Estamos acostumbrados a que nos ninguneen, pisoteen, falten el respeto, engañen a diario alcaldes, ministros, consejeros, presidentes...¿y qué hacemos? La mayoría, no hacemos NADA. Bueno sí, escribir tweets. Creemos que nada de lo que hagamos va a servir...inútiles! Hoy la gente ha demostrado que no quiere a ese presidente y que es cordobesista, pero bajo el síndrome del inútil, y esta "enfermedad" no se quita tan fácil.

    No creas que vuestro esfuerzo no ha servido. Sin la movilización que habéis hecho esta semana (¡enhorabuena chavales!), al estadio hubiera ido "to quisqui". Somos así.

    Éste se va a ir en verano, y como tú siempre dices, ¿qué más da si vamos a Riazor o a Écija? ¡Venga para arriba!

    Creo que es el primer comentario que escribo en este blog, solo quería dar la enhorabuena a todos los que habéis puesto tanta energía y que hoy os sentís un poquito tristes...¡¡¡habéis conseguido muchísimo!!!

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  3. Bueno, hay muchas formas de expresarse en la vida. Pero creo que el mensaje hacia aquellos del gusto por la gestión deportiva ha quedado patente. Nadie cree en un proyecto que nunca existió, y que solo se pudo maquillar por una primera temporada en la que parece que se logró no se que yo. Pienso que la afición tiene muy claro lo que hay, aunque no se manifieste en una concentración. No creo que haya sido un fracaso la convocatoria, ni mucho menos, mas bien ha sido una muestra de que la gente pude elegir libremente como mostrar sus opiniones. Que tomen nota, solo ha sido el principio.

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  4. Si me permites el comentario he de manifestar en primer lugar mi asombro por todo cuanto está aconteciendo en torno al CCF en los últimos días. Y digo asombro, porque resulta cuando menos peculiar que se empleen los calificativos que se emplean porque no es de nuestro agrado lo que acontece. Sinceramente los calificativos de dictador, etc, etc. habría que dejarlos para otros menesteres y no exagerar las cosas. Porque a alguien se le ocurre pensar que los objetivos y deseos de los dirigentes del club son diferentes de los que pueda anhelar cualquiera de los cordobesistas que sienten este equipo como algo suyo?.
    Es cierto y palpable que la situación deportiva no acompaña, y que habría que tratar de enmendarla a la mayor brevedad, pero desde luego el camino de la solución no pasa por montar un "y tu más" tan de moda en otros ámbitos de la sociedad española. Seamos sensatos y pongamos cada uno de nuestra parte para llegar a esa concordia tan necesaria que no hipoteque el futuro.
    Hemos llegado aquí, no lo olvidemos, porque un "triunvirato" de cordobeses de pro, capitaneados por nuestra antaño Sra. Alcaldesa, hicieron de este club una máquina desastrosa de perder dinero. Su gestión fue lo que fué. Deberíamos aceptar que aquello pasó a ser una sociedad Anónima y que por tanto pertenece al ámbito de lo privado. No queda otra que no sea ayudar a que no se pierda la entidad y desde luego el camino trazado la semana pasada no es el más adecuado.

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