lunes, 24 de febrero de 2014

Diario Córdoba, marcado como inadecuado

En contestación a la enésima vomitera sobre el Cordobesismo -y correspondiente pleitesía a la afición rival- de Jose Juan Luque en su contracrónica de Diario Córdoba, se me ocurrió escribir un comentario a las 12:53 horas de hoy lunes: "Quizá JJ no estaba presente cuando su elogiada afición lagarta gritaba 'Puta Córdoba' desde las 16.30 horas cuando estaban casi en solitario en la grada. Tampoco le molestaría cuando pitaron nuestro himno y, por supuesto, no le emocionaría que el Arcángel los callara de todas formas, que se rindieran a la evidencia de la belleza de nuestro canto. Está claro que a JJ la afición del Córdoba le produce ganas de vomitar. Debería llevarse un Primperan y así escribiría mucho más relajado. Esa afición que tanto aclama en su texto hizo pasar miedo a muchos cordobesistas en la ida. Esa afición que vilipendia constantemente, se portó ayer de manera ejemplar, derrochando civismo al visitante. Está claro que no quiere morder la mano que le da de comer. Lo que ocurre es que no tiene muy claro de quién es esa mano y la muerde todos los domingos. Una pena"


Cuando a las 13:40 vi que habían publicado un comentario con hora 13:08, es decir POSTERIOR al mío, tuiteé:

Al volver de trabajar, el comentario seguía sin aparecer y a las 20:48 volví a tuitear:
El jefe de la sección de deportes, el sr. Romero, al que mencioné, pidió a una tercera persona que me enviará una serie de MDs. El tono de estos mensajes quedará entre él, el mensajero y yo. Me interesa más el fondo. Me explicó que mi comentario había sido marcado "como inadecuado" por tres veces y, por tanto, desaparecía automáticamente. Para probarlo me adjuntó una captura de mi comentario publicado con hora 12:53. Es decir, que entre las 12:53 horas y las 13:08 tres visitantes marcaron mi comentario como inadecuado y lo hicieron desaparecer de la web. ¡15 minutos, qué velocidad!. 

Me parece curiosa la forma de gestión que tiene Diario Córdoba con los comentarios de sus noticias. Según parece, cualquiera puede borrar una opinión pulsando un botoncito tres veces, a pesar de que esta sea legible y libre de insultos. Me puse a pensar a quién o a quiénes les había molestado tanto mi opinión que, como habrán leído, está libre de insultos. Se me ocurrieron tres opciones:

1) Aficionados del Jaén: podría ser, por qué no. Pero esta posibilidad se cae cuando el comentario de "Tato" de las 13:08 es mucho más duro con la afición lagarta, y ahí sigue a hora de publicación de esta entrada

2) Defensores de González: sé que mis opiniones sobre la directiva no son del agrado de los que creen que González es un buen gestor. Sin embargo, tampoco tendría mucho sentido que algunas de estas personas hubieran hecho desaparecer mi comentario cuando no hablo del presidente en ningún momento, y más cuando el primer comentario, firmado por "Abonado 404 CCF" a las 11:20, es mucho más duro con 'la propiedad'. Aún sigue ahí, como el de la opción 1)

3) La tercera opción ya la saben todos ustedes. Son suficientemente inteligentes.

Si el sr. Romero lee este escrito verá que he seguido su consejo de escribir mi comentario en el blog. Quiero comunicarle que no volveré a molestarles ni a él, ni a ninguno de sus redactores. Veo que no sirve para mucho. ¡Ah! Y no hace falta que retuité esta entrada tantas veces como me ha prometido, porque tampoco iba a llegarle a tanta gente si lo hace.

Carta abierta a Juan Rafael Fuentes

Hola, Juan. Me he decidido a escribirte esta carta porque quien presume de reconocer sus errores ha de hacer lo posible por rectificarlos. Yo era uno de esos que no te veía futuro en primera. No me incomodó mucho tu marcha -salvo por las malas formas de nuestro presidente-, porque pensé que no sería difícil encontrar a alguien que te mejorara. Te veía como un lateral del montón, que había ganado su oficio a base de constancia y suerte, y achacaba tu titularidad a la ineptitud de las diferentes direcciones deportivas en la búsqueda de defensas zurdos. Siempre me pareciste un pataleto, quizá por esa forma de correr tuya que te hacía parecer torpón y dando la sensación de que solo pasabas por allí.

Reconozco que me sorprendía cuando pasabas del medio campo en nuestro año bueno, acostumbrado a verte atado al banderín como te mandaba Lucas. Celebré aquel par de goles que metiste como si lo hubiera hecho yo, porque pensaba que si tú eras capaz de golear con el Córdoba, todos hubiéramos podido. Ahora siento que fue una falta de respeto. Por la misma razón, jamás te pité, porque sentía que eras como cualquier chiquillo que sueña con llegar a jugar en el Córdoba pero con la gran fortuna de haberlo conseguido. Eres cordobesista y eso es sagrado. 

Celebré la llegada de Dubarbier y critiqué a Paco cuando, después de los primeros partidos, volvió a colocarte de 3 titular. No supe reconocer que te convertiste en un buen defensa. Un muy buen defensa. Seguía dándole más importancia a tus defectos, que los tienes, que a tus crecientes virtudes. No supe valorar que jamás fuiste un temerario, y que si no había cobertura no te sumabas a la fiesta de la vanguardia. No aprecié tus mejoras en ataque y en el toque de balón: incluso ya ponías más centros buenos que malos. Pocas veces destacabas, pero cumplías siempre. No le di importancia a que jamás diste un problema en el vestuario, ni tuviste una mala palabra con la afición.

Quizá te comparaba con Fernández, por el cual tengo debilidad, y no te veía a la altura. Ahora nos has demostrado a todos que, no solo lo estabas, sino que el Córdoba se te quedaba pequeño. Te juro que me alegro muchísimo. Y no sabes cuánto te echamos de menos. Espero que te sea válido aquello de que "nunca es tarde si la dicha es buena". Si no, aquello del "otros vendrán y bueno te harán" también viene que ni pintado. Y como se canta lo que se pierde, hoy es de justicia cantarte a ti.

lunes, 17 de febrero de 2014

#JequeVeteYa

  • Porque estamos viendo peligrar el futuro de nuestro Córdoba y no podemos quedarnos quietos. #JequeVeteYa
  • Porque no vamos a consentir que sigas engañándonos con falsas promesas de plantillas TOP o proyectos de utópicas ciudades deportivas. #JequeVeteYa
  • Por despedir uno tras otro a todo el que siente los colores. #JequeVeteYa
  • Por tu empeño en vetar a quiénes te dicen las verdades que no te gusta oír. #JequeVeteYa
  • Porque no puedes vivir siempre del trabajo de Paco Jémez. #JequeVeteYa
  • Porque vas a comprobar la fuerza de una grada unida contra ti. #JequeVeteYa
  • Porque se te caiga la cara de vergüenza de volver al palco. #JequeVeteYa
  • Porque cuanto más tardemos en echarte, más ruina nos vas a dejar. #JequeVeteYa
  • Por no invertir en el club lo que se ha sacado en época de vacas gordas. #JequeVeteYa
  • Por ningunear a mitos como Miguel Reina y aprovecharte del buen nombre de Juanín en el momento de su muerte. #JequeVeteYa
  • Por no tener la decencia de reconocer que aquí has venido a llevártelo calentito. #JequeVeteYa
  • Por tu chulería en el trato con quién sufre por su equipo, por quiénes realmente son el Córdoba. #JequeVeteYa
  • Por no haber sabido defender al Cordobesismo cuando un monaguillo ebrio vino a enfrentarse con los aficionados. #JequeVeteYa
  • Porque no has podido dirigir al equipo de tus amores y nos has tenido como segundo plato. #JequeVeteYa
  • Por restregarnos cada día lo de los cuarenta años. #JequeVeteYa
  • Porque gastamos más en tus dietas que en futbolistas. #JequeVeteYa
  • Por hacer el payaso en toda España con esos vídeos cada vez que teníamos un partido con un primera. #JequeVeteYa
  • Por malvender o regalar a los que nos hacían mejores. #JequeVeteYa 
  • Porque, realmente, el Córdoba no te importa un carajo. #JequeVeteYa
  • Porque no tenemos miedo. #JequeVeteYa
  • Porque somos los cordobesistas los que vamos a sacar el Córdoba adelante. #JequeVeteYa

jueves, 13 de febrero de 2014

La culpa es de Paco


No le den más vueltas, la culpa de que Villa haya dejado de ser entrenador del Córdoba no es de los planteamientos, ni de la plantilla, ni de los periodistas, ni mucho menos del dueño del club. La culpa es de Paco, y si me apuran un poco de Guardiola.

Paco Jémez pasó de rudo central a hacerse, como el catalán, un converso de la exquisitez, de la valentía, del arte, del “vive deprisa y deja un bonito cadáver”, del “murió con las botas puestas”, y eso nos gusta. Lo sabéis, todas se enamoran de los chicos malos y Paco nos enamoró hasta las trancas.

El dueño también cayó rendido a sus encantos pero los chicos malos tienen fecha de caducidad y si no mantienes la llama se van. Y Paco se fue, y nos dejó con el recuerdo de su risa, de sus besos y de su pelo.....¡¡¡ay, su pelo!!! Y a pesar de que le sugirió que debía marcharse, Carlos se quedó, y buscó consuelo en otros brazos pero ya nunca fue lo mismo.

Berges fue una buena esposa, abnegada. Le desmontaron una plantilla para darle lo mismo que a Paco, retales. El problema es que con esos ingredientes hizo un potaje cuando le pedían perdiz escabechada al aroma de trufa, y claro, no era Paco. A Villa también le dieron los mismos ingredientes, pero encima le dijeron que donde veía pollo había faisanes y además le hicieron la carta del restaurante, y claro, no era Paco.

Solo Paco es Paco, y solo Carlos es Carlos. Pero Carlos también se irá, y nos dejará, y nos dirá que no es por nosotros, que es él, que merecemos otra cosa mejor. Nos dirá que la cosa no funciona, que no hay sensaciones, y nos deseará la mejor de las suertes, y que rehagamos nuestra vida pronto. Pero como Barbie, se llevará el coche de Ken, la casa de Ken y los abonos del año que viene de Ken.

Entonces sólo quedaremos tu y yo, y nos abrazaremos, y lloraremos juntos nuestra suerte, y recordaremos cuando estuvimos a punto, y anhelaremos la vuelta del divino calvo aunque sea para pintar las líneas de cal del Arcangel. Al menos nos quedará el consuelo de estar juntos, juntos para siempre, porque nosotros nunca fallamos, porque nosotros siempre estamos, porque nosotros siempre estaremos.

martes, 11 de febrero de 2014

La fila de los cabrones

Nos ponemos la manga corta y se nos olvida el enésimo engaño. Nos repetimos mil veces aquello de que el fútbol es así o que ser de los que ganan es muy fácil. Nos sentimos orgullosos en ese momento. Lo primero es ver la camiseta nueva ya que, ahora, nos la cambian todos los años. Más o menos bonita, es la nuestra. Termina gustándonos. Nos presentan al nuevo entrenador y nos lo creemos. Si tiene experiencia porque la tiene, si no la tiene porque es joven y querrá crecer en esto de los banquillos; si es de la casa porque lo siente y si no lo es porque así no conocerá nuestros trapos sucios. El caso es que nos lo creemos. Por esas fechas fichamos al Joselu de todos los años. "¡Joder!, ese tío los ha metido doblados en el Menganito Club de Fútbol. La rompe en Youtube" Nos vamos creciendo y la ilusión nos inunda la razón. Miramos los fichajes de otros equipos y tampoco son para tanto. "El FC Fulanito sí ha fichado bien, pero su entrenador es un 'matao' y, además, están casi en la ruina." Nuestro presidente parece otro. Habrá influido que haya tenido que meterse su soberbia por el culo tras los mediocres resultados de la temporada anterior. Estamos tan acostumbrados a la mierda que la mediocridad nos parece hasta digna. En esas fechas no nos trata mal. Habla maravillas del Cordobesismo y, sobre todo, de los cordobesistas. Nos promete un equipo a nuestra altura. Nos vemos en primera. Y entonces, es cuando nos volvemos a unir al falso proyecto.

Y así, autoengañados por esta sarta de patrañas, nos encaminamos muy gustosamente a pedir la vez en la fila de los cabrones. Cabrones porque sabemos que nos están mintiendo otra vez, pero lo consentimos. Y eso, señores míos, es ser un cabrón. Mírelo usted mismo. Si se siente herido por la acepción 2 mire la 7, que de esa no hay quién nos libre. Mientras esperamos a que nos cobren unos cientos de euros por el abono, hablamos con otros cabrones de nuestro masoquismo. "¡Hombre, Manolito! Otra vez aquí. Este año pinta bien." Nunca sale el tema de que, dentro de unos meses, cuando la situación se tuerza como de costumbre, nos saldrá más caro el fútbol que a los no cabrones. Esos no cabrones que no sienten nuestro escudo. Esos que pagan diez euritos si viene el Real Deportivo Gallito, siempre y cuando no llueva ni haga frío. Esos que nos vomitan la verdad indiscutible de "¡Qué malo es el Córdoba!"

Somos especialistas en olvidar las mentiras del futbolista, el entrenador o la mentira de presidente. Este año no será el nuestro, ni el próximo tampoco. Me siento orgulloso de ser cordobesista, pero no soy feliz por llevar toda mi vida siendo un cabrón de segunda y tercera. Quizá merezcamos seguir siéndolo mientras permitamos que estos cabrones de primera hagan y deshagan a su antojo. A nosotros no pueden hacernos un ERE, sino que podemos provocar incluso su haraquiri. Despertemos, hagamos nuestro trabajo y, por lo menos, dejaremos de ser unos cabrones.

lunes, 10 de febrero de 2014

Cese discutible y formas inadmisibles

No le voy a dar la oportunidad, Sr. González, de recordarme que el club es suyo, y de que usted es dueño, amo y señor, de todo lo que se menea en el Córdoba Club de Fútbol. No lo haga, porque ya lo sé, y, tanto usted como sus monaguillos se ponen muy pesados en mencionar el asunto, tanto en público como en privado, con esa frase lapidaria tan democrática de "...y quién no esté de acuerdo, que venga y lo compre".

Eso demuestra su cariño al Club. Sólo le ha faltado decir que es blanquiverde "desde shequitito", y que su vida tiene sentido a partir de ser el mandamás de todo esto. Si usted, en vez de un club, hubiera comprado un perro, no repetiría hasta la saciedad que quién lo quiera, lo compre. Es decir, cariño, cero patatero. No pretenda confundirnos. No sea hipócrita.

Sus formas, o, mejor dicho, la ausencia de ellas, le delatan. Usted estaba deseando darle la boleta a un entrenador porque no comulgaba con el glamour que usted destila. No era TOP, no era adecuado para un Club en el que sus dirigentes mean colonia. Usted lo contrató ante la presión de los aficionados, en una medida populista que buscaba calmar la animadversión hacia usted, y pretendía conseguir que los blanquiverdes le rindiéramos pleitesía eterna.

Usted echó a Pablo Villa al pie de los caballos, preparándole una plantilla mediocre y claramente descompensada. El entrenador no se quejó. Nunca levantó la voz. Tiró para adelante y, con luces y sombras, mal que bien, llevó el equipo dignamente con elementos que posiblemente no serían titulares en Segunda B. La orquesta desafinaba, y mucho, pero había que intentar llegar a buen puerto con ese vestuario. ¿Errores?. Por supuesto. Tanto en plantear algunos partidos, como en mantener tozudamente a jugadores en el equipo, sustituciones incomprensibles, etc. Nadie está libre de culpa. Tampoco Villa, pero, ojo, no le pida usted a Fernando Alonso que haga la pole con un Ford Fiesta. Es imposible.

Yo hubiera entendido, incluso, el cese el día del Castilla. Ese partido tuvo un componente raro, como si los futbolistas se hubieran empeñado en cambiar de jefe. Con el mercado de invierno cercano, se habrían podido consensuar los refuerzos con un nuevo entrenador. Pero, de nuevo, usted pensó más en que la medida era impopular, y su ego le hizo recular. Curioso, porque Pablo Villa, ahí ya estaba más que sentenciado.

Ahora nos cuenta usted que la destitución era lo que la afición demandaba. No es cierto. La abrumadora mayoría de los aficionados estaban con Villa. De hecho, al término del partido ante el Eibar no se pidió su dimisión. Es otra excusa más. ¿Que se debió haber ganado?. Bueno; es su opinión. Pero yo hace tiempo que no he visto un equipo en el Arcángel, tan bien plantado, tan seguro de sí mismo. Ahora es el líder. No le digo más....

Pablo Villa ya es historia pasada, como Juan Luna Eslava, Rafael Berges, o Toni Cruz, entre otros; y ahora tiene ahora la suerte de no estar a su lado. La descordobesización del Club sigue, implacable, su curso. En fin, la suerte del nuevo entrenador será la suya, pero, sobre todo, la nuestra, la de los 8.500 locos que ayer volvimos más cabreados que empapados, y la de quiénes no pudieron acudir por una u otra circunstancia, pero que sienten al Córdoba C.F. como una forma de vida, y no como una empresa que tiene, por cojones, que ser rentable.

Espero, por último, que los aficionados podamos enterarnos del nombre del nuevo entrenador por medio de la web oficial del Club, y no a través de ningún medio de comunicación. Mucho de lo que ocurre en el CCF bajo su mandato es sencillamente surrealista.

El fondo de la cuestión, es decir, el cese de Villa, puede ser más o menos discutible. Pero no las formas. Cuídelas, González, y ordene lo mismo a sus adláteres. Hay miles y miles de cordobesistas para quiénes la empresa de la que usted es propietario, su hobby, su entretenimiento, es mucho más que una cuenta de resultados. No juegue con nuestros sentimientos. No nos tome por tontos, porque, a usted que tanto le gustan los vetos, nunca, repito, nunca, nos podrá vetar nuestro cordobesismo, ese del que usted carece.

Paco López-Cordón V.
@mushocordoba

domingo, 9 de febrero de 2014

Velas negras a la Virgen de la Cueva

Cuando el árbitro silbó tres veces en Vitoria el pasado domingo, ¿quién de los que esto leéis no hubierais pagado por estar ya sentados en el Arcángel dispuestos al siguiente partido? Es curiosa la regeneración que produce el fútbol en el ánimo de los futboleros. Después del pésimo partido en Mendizorroza todos nos agarrábamos a cualquier clavo ardiendo: el punto de oro, la buena racha de Alavés, la virtual sexta plaza, la igualdad-mediocridad de la categoría...El caso es volver a estar pronto sentados en el estadio para seguir flagelándonos. 

Resulta que estamos encantados de enfilar un camino de charcos, coches salpicando barro y viento huracanado que destroza paraguas. Si a alguien se le ocurre recordar que hará una tarde de perros, se le manda a callar de malas formas. ¿Quién preferiría estar tranquilamente sentado al braserito de su casa? ¿Qué loco elegiría mojarse solo la garganta con el gintonic de sobremesa? Nadie. Todos estamos deseando partir hacia la jungla y si pedimos que la borrasca se retrase a la noche solo es con el deseo de que no se suspenda. ¿Suspenderse cuando podemos terminar la jornada cuartos o quintos? Ni hablar.

El Eibar es de esos equipos que siempre nos jode la tarde. Más que cualquier alerta naranja de la AEMET. No se me olvidará a Del Olmo perseguido sin tregua ni éxito por los diez blanquiverdes en una de sus últimas visitas. Tampoco se nos olvida el 1-0 postrero de la ida, cuando todos seguíamos esperanzados en ganar. Le predije a un amigo que el primer domingo de junio estaría en Ipurúa para disputarle el play-off a los armeros. Hoy es el ensayo. 

viernes, 7 de febrero de 2014

González y Jiménez a Italia como motos

Hace poco más de dos años dábamos nuestra opinión sobre la aniquilación de la marca de ropa CCF y su sustitución por Nike. Nuestra marca reportaba beneficios económicos y también sentimentales: nunca antes se habían visto tantas camisetas del Córdoba en la ciudad. Pero el señor González dio una razón de peso para acabar con todo esto: "los niños de Córdoba preferirán vestir Nike". Espectacular. Sublime. Pues bien, llegó Nike y sus camisetas de catálogo. Zamarras con las que casi nadie se identificó. Originalidad nula, escudos feos y precios altos. 

Pero ahora el astro de los negocios, su excelencia el presidente del Córdoba da boleto a Nike (o Nike al Córdoba, no lo sabemos bien) y se saca de la chistera un nuevo truco de magia: la blanquiverde será fabricada por la marca que todos los niños y mayores de esta bendita ciudad quieren vestir: Acerbis. Si pulsan el enlace que les llevará a su web se quedarán patidifusos. Acerbis se dedica a fabricar ropa para moteros. Sí, como lo oyen. Sin embargo, y según nos indica Diario Córdoba, la firma italiana decidió abrir su campo a otros deportes; y como, por lo visto, el Elche va como una moto, pues allá que se van a Italia el señor González y su lugarteniente Jiménez. 

¿La montaña yendo a Mahoma? Sí, señores. Yo creía que era el vendedor el que iba a visitar al cliente. Pues no. Nuestro presidente y nuestro vicepresidente, especialistas supremos en la industria textil, se desplazarán a Bérgamo "para ver la línea de producción de la firma italiana y sellar el acuerdo" . Estoy seguro de que si nuestros líderes ven que aquello no funciona en condiciones se vendrán para Córdoba muy enfadados. Pero, ¿quién paga ese viaje? Espero que, al menos, a nuestros commendatori los traten tan bien en Italia como cuando Tony Soprano, Christopher Moltisanti y Paulie fueron a Nápoles a hacer negocios. 

domingo, 2 de febrero de 2014

La realidad de Villa

Después de un lamentable partido, en el que nuestro equipo ha merecido perder claramente en casa de unos de los peores equipos de esta pésima liga, Villa ha soltado en rueda de prensa "la única realidad es que estamos en play off de ascenso". Supongo que nuestro entrenador sabrá que estamos inmersos en un cuádruple empate en el que, en enfrentamientos directos, solo hemos sacado un punto. Esto supondría que, de estar en la jornada 42, el Córdoba estaría situado en noveno puesto. Realidad, sí, pero muy débil. Tampoco tiene mucho sentido cargar contra el árbitro por anular el 'gol' a Bouzón ya que este ha empujado violenta y reiteradamente a su marcador. Quizá Villa no ha visto que el de negro le ha perdonado la segunda amarilla a Samuel en tres ocasiones. Y no lo habrá visto cuando no lo ha cambiado en el descanso como todo hijo de vecino pedía.

Me parece bien que Villa esté intentando subir la moral de los suyos después de que saltara por los aires con la derrota ante el Deportivo. Estoy convencido de que lo hace por ello. Sin embargo, espero que no piense que aquí somos tontos. La tendencia en el juego y resultados nos hace ser algo más pesimista que después del empate en Mallorca, a pesar de haber subido virtualmente un puesto en la clasificación.

Tiene trabajo Villa por delante. Mucho trabajo. Acoplar a los nuevos, rezar para que los laterales sean decentes y seguir buscando o educando a un líder no se antoja un curro sencillo. Los números nos hacen creer, pero nuestra experiencia nos dice que las realidades llegan de la mano del fútbol. Y de eso tenemos cada vez menos.