lunes, 13 de enero de 2014

Calidad vs Personalidad

Hemos llegado ya al ecuador de la temporada y el debate futbolístico, al fin, se animó ayer después del empate en Mallorca. Algunos opinaban que lo que faltó ayer en la isla, para que los blanquiverdes se hubieran llevado el triunfo, fue calidad. La supuesta falta de calidad de esta plantilla viene siendo el argumento más utilizado por una gran parte de la afición (principalmente los defensores a ultranza del entrenador) para explicar la irregular marcha de equipo.

Yo, sin embargo, cada día tengo más claro que de calidad, aunque no sobre, no estamos escasos. No creo que haya muchas medias en la categoría que cuenten con jugadores como Caballero, Abel o Silva, con recambios con Pelayo (desgraciadamente renqueante) o Uli. Señores, estamos jugando en una categoría igualadísima. Las puntuaciones son las más bajas del último lustro. Ninguna de las plantillas tienen superávit de talento en esta segunda división. Ni Deportivo, ni Sporting, ni Las Palmas, que quizás sean los equipos con más nombres, pueden considerarse destacados en este aspecto. 

Lo que ayer faltó en Palma fue personalidad, al igual que en la mayoría de las salidas de este Córdoba. En el Arcángel hemos visto a otro equipo muy distinto del que viaja fuera. Ayudado por su parroquia, en sus dominios, el Córdoba ha sido casi invencible. Sin embargo, lejos de su feudo ha faltado la competitividad que da la personalidad. Ayer no hubo un futbolista que ejerciera de líder. Nadie, tras el dramático 1-2, pidió calma a sus compañeros y les hizo ver que, si habían sido capaces de bailar durante una hora a todo un Mallorca, el partido seguía estando encaminado. Tampoco, aunque desde una posición mucho más complicada, el míster consiguió este objetivo. 

Hubo algo que me molestó más que la pérdida de los dos puntos. Después del primer gol bermellón, mi equipo no pasó de medio campo ante un rival con cinco delanteros y atacando a la desesperada. ¿No cometió el Mallorca ni un fallo que hubiéramos podido aprovechar para salir a la contra y meterle el susto en el cuerpo al rival? No me lo creo. El equipo se empequeñeció solo, aunque quizás los cambios tampoco ayudaron. El partido estaba mucho más para un 1-3 que para el definitivo 2-2, simplemente con seguir enseñando los dientes como en la primera hora.

Esta carencia de liderazgo es complicada de resolver en una vuelta. No habrá refuerzo que la llene. El liderazgo no solo se tiene, sino que se gana, y ningún nuevo podrá con esta tarea. De lo que hay, no confío en nadie. Abel no es líder ni de su comunidad de vecinos y Luso no parece ser ese hombre tampoco. Tampoco tiene el entrenador tablas para ello, ni quizás talento. Villa no es el Cholo, ni siquiera es el Villa que jugaba. Es joven y tiene proyección, pero no puede dirigir todo lo que ocurre en el campo ni puede sacarse de la chistera un líder. A mi modo de razonar, la falta de personalidad es, con mucho, el principal obstáculo para que este Córdoba triunfe en junio.

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