miércoles, 29 de enero de 2014

Hola Carlitos (III)

Hola Carlitos, ¿cómo estás? Ya sé que me sigues en Twitter, pero como ahora ha hecho un año que no te mando cartitas de amor me he dicho: vamos a escribirle a Carlitos para alegrarle un poco en esta semana de bajón.

Macho, eres un fiera. Has conseguido en menos de tres años hacerte el más cordobesista del club. Claro que para llegar a ello has tenido que cargarte a todo el que tuviera el más mínimo sentimiento blanquiverde. Con el último le has echado huevos, no te digo que no. A Toni Cruz lo amaba el Cordobesismo casi unánimemente. Hace mucho tiempo que tenías ganas de cortarle la cabeza, pero cuando te has dado cuenta que era el único empleado que seguía amando al Córdoba te has armado de valor. Temo hasta por Fran Cruz, fíjate lo que te digo. Oye, te va a quedar una radio de puta madre sin Toni, TOP. Hombre, yo te leí bien la cartilla en el blog y es normal que no quisieras verme por tus dominios (las oficinas digo, el campo es bastante más nuestro que tuyo), pero ni Rafa Fernández, ni Fran Habas, ni mucho menos Toni Cruz se habían pasado de la raya como lo hice yo. ¡Es que tienes unos prontos! A los únicos que no largas son a tus inseparables Jiménez y Delgado (¡Hola, Andrés!), que lo más redondo que han visto en sus vidas son las pizzas que les compras a los futbolistas después de los partidos. Que sí. Que ya sé que el otro día en Ponferrada te viniste arriba con la victoria y los llevaste al McDonals. Es que estás de un espléndido que ríete tú del Di Caprio en la peli nueva de Scorsese.

Vamos a lo importante. Tienes que estar acojonadillo. Sí, hombre, sí. Recuerda que cuando llegaste dijiste que te dabas tres años para subirnos a primera y que si fracasabas, habría que cambiar de rumbo. Está la cosa complicada. Pasado el ecuador los 22 equipos tienen posibilidades. ¡Una auténtica ruleta rusa! Y nosotros no acabamos de romper. Yo tengo esperanza. Confío en que los refuerzos has traído nos den ese empujón que necesitamos. Menos mal que has pasado por el aro y has traído un lateral. Sabes perfectamente que hace falta otro en la izquierda, que Samu es un temerario y además centra menos que el PP. 

Ojalá tengamos que pagar el abono que viene. Eres un bribón por jugar con nuestro sentimiento. Sabes perfectamente que lo pagaremos gustosamente y además al precio que quieras. Ahora mismo a los no abonados les sale más barato ir al fútbol que a los socios. Y no un solo partido, sino más de la mitad de la temporada. En vez de premiar al que, incondicionalmente, paga en verano aunque se encuentre un descenso en primavera, premias al que se apunta al carro una vez la película parece buena. Como este año no vas a pegar ningún pelotazo como con Hervás, Vico, Fernández o la taquilla del Barça, podría parecer que estás canino y eso no os gusta a los jeques. Recuerda que no solo hay que ser rico, sino parecerlo. 

Porque, Carlitos, tú estás forrado, ¿no? Seguro que sí, hombre. No como yo que soy un muerto de hambre. ¡Ay si los que amamos a la camiseta tuviéramos un capitalito! ¡Vaya patada en el culo que te íbamos a pegar! Te haríamos hasta una plaquita para que tuvieras un recuerdo, te pagaríamos el billete de AVE de vuelta a Madrid y te reservaríamos un sitito de honor en fondo sur alto para que vieras desde arriba a tus Brigadas. ¡No te rías, que te veo! Con la de botarates que han pasado por aquí en sesenta años seguro que no lo haríamos tan mal. Así habrá sido el nivel que tú no eres ni de los peores. Recuperaríamos a gente que ama esto y a la que de verdad le importa que este club vuelva a ser grande. Los hay muy capacitados. A bote pronto se me ocurren Luna Eslava o Perico Campos, pero habrá más. Joder, a Toni Cruz también. 

Bueno, ya no te doy más la brasa que tendrás que hacer cosas de grandes empresarios. Te deseo mucha suerte, Carlitos, porque será la nuestra. Ojalá nos veamos en las Tendillas pero si no, ya quedaremos en ese gran complejo que será la Ciudad Deportiva "Juanín". ¡Hasta pronto!

martes, 21 de enero de 2014

Juanlu: Cualquier tiempo pasado fue anterior

Los aficionados tenemos una memoria enormemente selectiva, y, con frecuencia, demostramos una tendencia enfermiza a recordar lo malo y olvidar lo bueno. Debe ser un tipo de patología que podríamos denominar "masoquismo deportivo". 

Viene esto a colación con el fichaje del ex-cordobesista y ex-levantinista Juanlu. Ese que, allá por el 2008, salió de aquí con fama de rendir mejor fuera del campo que dentro, con nocturnidad y alevosía. Leo en Twitter incluso a compañeros de farras jactándose de que podrán continuarlas en dónde las dejaron. Perfecto. No lo pongo en duda.

Yo no me he encontrado a Juanlu, a deshoras, ni en juergas, ni en misa -en ambas actividades, por cierto, es complicado verme-, pero tengo mi teoría respecto al chico. En primer lugar, he comentado que Juan Luna me dijo en cierta ocasión que, en los entrenamientos, era, con mucho, quién más se esforzaba y quién más profesional parecía. Luego, en los partidos, con la fama que le precedía, los fallos eran menos perdonados que a los demás, y, así, a la larga, uno sale al césped con presión y con miedo. No nombro ejemplos similares, porque los conocéis todos.

lunes, 20 de enero de 2014

Abel

Vaya golazo. Hace mucho tiempo que no recuerdo un detalle de tan alta calidad en un jugador del Córdoba. Al menos en una jugada que termine en gol. El talento del sevillano Abel quedó totalmente demostrado con ese control orientado que facilitó el gol y la victoria de nuestro equipo ayer en Ponferrada. Nadie nunca ha osado a discutir la clase, ni la calidad del pelotero de Nervión, simplemente porque quedaría retratado. Tuve la oportunidad de ver a Abel en sus inicios, en un partido de la selección andaluza juvenil, y ya se veía que tenía en botas talento a raudales. 

Sin embargo, Abel puede darnos mucho más. DEBE darnos mucho más. Como capitán del barco, Abel debería asumir sus galones y ser el líder que tanta falta nos hace. Necesitamos un guía que nos dé tranquilidad cuando los partidos se complican. Esa calma no siempre podrá llegar con goles, ojalá. Abel debe atrapar el mando y controlar el tempo del partido; acelerarlo cuando sea necesario y matarlo si el contrario se nos sube a las barbas como ocurrió en las segundas partes de Mallorca o ayer mismo. 

Siempre he sido muy crítico con él. Todos esperábamos mucho más en la primera temporada y, a pesar de su mejora, yo sigo esperando más de él en esta. Espero de él porque sé que puede darlo, como ha demostrado a lo largo de toda su carrera. Si él hace su parte, estaremos más cerca de las Tendillas en junio.

lunes, 13 de enero de 2014

Calidad vs Personalidad

Hemos llegado ya al ecuador de la temporada y el debate futbolístico, al fin, se animó ayer después del empate en Mallorca. Algunos opinaban que lo que faltó ayer en la isla, para que los blanquiverdes se hubieran llevado el triunfo, fue calidad. La supuesta falta de calidad de esta plantilla viene siendo el argumento más utilizado por una gran parte de la afición (principalmente los defensores a ultranza del entrenador) para explicar la irregular marcha de equipo.

Yo, sin embargo, cada día tengo más claro que de calidad, aunque no sobre, no estamos escasos. No creo que haya muchas medias en la categoría que cuenten con jugadores como Caballero, Abel o Silva, con recambios con Pelayo (desgraciadamente renqueante) o Uli. Señores, estamos jugando en una categoría igualadísima. Las puntuaciones son las más bajas del último lustro. Ninguna de las plantillas tienen superávit de talento en esta segunda división. Ni Deportivo, ni Sporting, ni Las Palmas, que quizás sean los equipos con más nombres, pueden considerarse destacados en este aspecto. 

Lo que ayer faltó en Palma fue personalidad, al igual que en la mayoría de las salidas de este Córdoba. En el Arcángel hemos visto a otro equipo muy distinto del que viaja fuera. Ayudado por su parroquia, en sus dominios, el Córdoba ha sido casi invencible. Sin embargo, lejos de su feudo ha faltado la competitividad que da la personalidad. Ayer no hubo un futbolista que ejerciera de líder. Nadie, tras el dramático 1-2, pidió calma a sus compañeros y les hizo ver que, si habían sido capaces de bailar durante una hora a todo un Mallorca, el partido seguía estando encaminado. Tampoco, aunque desde una posición mucho más complicada, el míster consiguió este objetivo. 

Hubo algo que me molestó más que la pérdida de los dos puntos. Después del primer gol bermellón, mi equipo no pasó de medio campo ante un rival con cinco delanteros y atacando a la desesperada. ¿No cometió el Mallorca ni un fallo que hubiéramos podido aprovechar para salir a la contra y meterle el susto en el cuerpo al rival? No me lo creo. El equipo se empequeñeció solo, aunque quizás los cambios tampoco ayudaron. El partido estaba mucho más para un 1-3 que para el definitivo 2-2, simplemente con seguir enseñando los dientes como en la primera hora.

Esta carencia de liderazgo es complicada de resolver en una vuelta. No habrá refuerzo que la llene. El liderazgo no solo se tiene, sino que se gana, y ningún nuevo podrá con esta tarea. De lo que hay, no confío en nadie. Abel no es líder ni de su comunidad de vecinos y Luso no parece ser ese hombre tampoco. Tampoco tiene el entrenador tablas para ello, ni quizás talento. Villa no es el Cholo, ni siquiera es el Villa que jugaba. Es joven y tiene proyección, pero no puede dirigir todo lo que ocurre en el campo ni puede sacarse de la chistera un líder. A mi modo de razonar, la falta de personalidad es, con mucho, el principal obstáculo para que este Córdoba triunfe en junio.