miércoles, 30 de octubre de 2013

Garai, Alberto, mi amigo y mucha cerveza

Foto: elcormercio.es
Una noche de las más calurosas del pasado verano, estuve de cerveceo con un amigo cuya opinión suelo tener muy en cuenta. Entre la multitud de temas futboleros de los que tratamos, salió la marcha de Alberto y Garai al Sporting. Mi amigo tuvo la opción de tratar con ambos y resulta curioso que su realidad fue  totalmente opuesta a las mía.

Me habló de que Alberto era todo fachada. Su tranquilo discurso no era más que un estudiado método para tocar la fibra del aficionado, mostrando una falso sentimiento hacia esta tierra y esta camiseta. A él no le extrañó que el catalán emigrara a tierras asturianas, porque lo único que le importaba era su carrera profesional, más allá de estériles sentimentalismos. Textualmente me dijo: "Yo a Alberto no me lo creo, no me lo creí desde el primer segundo". 

Por otro lado, sí creía a Garai. Me confesó que, a pesar de que el vasco se equivocaba constantemente en sus actuaciones en Twitter, era un tipo muy cercano, al que el Córdoba y Córdoba le habían marcado la vida. Aritz telefoneba a mi amigo a menudo, sobre todo cuando no entendía la forma de proceder de la afición en algún momento. ¿Por qué está pasando esto?, le interpelaba. En resumen, Garai era un profesional al 101%, porque no sólo le importaba lo que pasaba en el campo, sino también lo que ocurría en los alrededores del circo. Saqué de sus reflexiones que a mi amigo le encantaría que los jugadores de su equipo fueran todos como Aritz.

Cuando alguien, cuyo cerebro valoras, te expone unos argumentos tan opuestos a los que tu raciocinio sacó, te hace pensar. Mi opinión sobre ambos es muy conocida y no voy a volver a repetirla y, a pesar de tan productiva charla, poco cambió desde aquella noche de verano. Sin embargo, siempre viene bien mirar la realidad desde otros prismas.

Lo que no admite lugar a la duda es que ambos serán nuestros rivales el domingo y que no ayuda en nada tenderles una alfombra floreada. Quien quiera aplaudir a uno y a otro que se vaya a la puerta 0, porque lo que le viene bien al Córdoba debe estar por encima de cariños subjetivos. Desde el minuto 1 al 90, Luso y Sáizar son los nuestros y ellos, y los otros nueve, son los que nos ayudarán a ganar. Maduremos de una vez, que ya toca.

2 comentarios:

  1. Hoy en día, salvo casos muy particulares, quien de verdad siente la camiseta y lo que representa son los jugadores de la cantera... los demás son meros 'feriantes' cuyo destino, ya sea por azar (1% probabilidad) o por fondos de inversión e intereses particulares (99%) recalan hoy aquí y mañana allá...
    Respecto a Garai y Alberto, personalmente pienso lo mismo: que son unos profesionales... mercenarios, cuyo apego a la camiseta dura, lo que perdura su contrato...

    Un saludo

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  2. Totalmente de acuerdo con el ultimo parrafo. Mejor no lo podias haber escrito. Para mi ninguno de ellos sse fue como se tenia que del supuestamente equipo que querian tanto. TODO FACHADA!!
    A animar a nuestros 11 jugadores y que a ellos le animen y aplaudan su aficion o ellos mismos.

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