miércoles, 21 de agosto de 2013

Prensa buena y prensa mala

Os juro por Koki que pensaba tomarme el verano íntegramente sabático, y que, hasta ahora, cuando he ido a desarrollar cualquier noticia del CCF en el Blog, me he retraído y he contado hasta 101, a ver si se me pasaba el calor y las ganas de escribir. Pero, con la temporada ya empezada, es momento de volver a las buenas o malas costumbres. Vamos allá...
Últimamente, existe un fuego cruzado entre el Sr. González y dos diarios de la capital -los no oficialistas, por supuesto-, a quiénes se les acusa poco más o menos de una conspiración judeo-masónica contra el Club, llegándose incluso a criticar la publicación de una noticia en esos medios -el famoso "El Carpio, sí, El Carpio, no"-, y no decir ni mu al difundirse igualmente en su diario de cabecera.



Soy lector impenitente y diario de la prensa cordobesa, e incluso, en verano, suelo comprar un periódico diferente al del día anterior. La mejor forma de conocer la verdad sobre una noticia es contrastar varios puntos de vista. Gracias al derecho de la libertad de expresión, contamos con otro más importante: la libertad de información y de convicciones. 

Habría que recordarle al Sr. González, del peligro estar permanentemente enfrentado a algún medio de comunicación. Sin ir más lejos, Estados Unidos perdió hace 40 años (curioso... ¡40 años...!), la guerra de Vietnam por culpa de la opinión pública, que, lejos de hacer piña con el poder, difundió los errores gubernamentales y los excesos cometidos en el conflicto.

Los tiempos de Ciudadano Kane ya pasaron, y ahora no hay magnates de la comunicación que te hagan ganar una guerra, pero sí periodistas objetivos capacitados para conseguir que la pierdas.

Debería ya el Sr. González, de ver gigantes donde sólo hay molinos de viento, y tratar de curarse esa manía persecutoria que, de vez en cuando, tienen los que están acostumbrados a mirar desde arriba. Que reparta las noticias como le de la gana, que para eso es dueño del Club, pero, a cambio, que no pretenda que el periodismo de Córdoba, en pleno, le lance pétalos de rosa a su paso, porque está tratando a unos como hijos, y a otros como hijastros. 

Para el Sr. González, no existe el color gris. Quién no está con él, está contra él, y se permite el lujo de aconsejar al cordobesismo qué diario comprar o qué radio escuchar. Gracias a ser mediático, ha creado estilo entre un grupo -reducido, eso sí-, de aficionados, que lo adoran como a un dios de barro. Esos abducidos por el savoir faire del presidente, repiten hasta la extenuación aquello de "siempre estáis echando mierda" o "no sois cordobesistas", hacia quiénes tienen la desdicha de criticar cualquier actuación, declaración, o, simplemente dejación, de Don Carlos. Ellos mismos...
Más le valdría al presidente del Córdoba C.F. olvidar filias y fobias y no crear guerras internas que solo llevan a la confrontación y la desunión. Ni se pueden poner puertas al bosque, ni pretender que todos comulguen con una misma doctrina. Gracias a Dios, esto, de momento, no es Cuba.

Paco López-Cordón V.
@mushocordoba

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Le agradeceríamos que revisara su ortografía antes de publicar su comentario. Los insultos serán censurados. BlanquiverdeBlog.es no hace responsable de los comentarios de sus lectores. Gracias.