miércoles, 15 de mayo de 2013

Juguete roto

Se de que va este blog, se que quien lo consume son futboleros apasionados, y diría más aún, locos por un equipo en concreto, el nuestro. Pero hoy, con la venia de los jefes de este incendiario foro de opiniones contrapuestas, me gustaría no hablarles del Córdoba, incluso ni siquiera hablarles de fútbol, me gustaría contarles un pequeño episodio de una etapa de mi vida la cual recuerdo con mucho cariño.

El momento del que les hablo es ese tiempo en el que se está a punto de abandonar la niñez por la adolescencia, una prepubertad en la que aún se tienen aquellos primeros amigos de verdad y que creíamos que iban a ser para siempre.

Recuerdo que en aquel momento el mayor de mis deseos era un ordenador, en concreto un Amstrad CPC 464 con pantalla a color. Un amigo y compañero de clase tenía uno y pasábamos las horas muertas jugando en su casa.

La tarea no era sencilla ya que, aunque nunca me faltó de nada, mi familia es humilde y trabajadora, y pagar las 85.000 pesetas del ordenador se antojaba harto complicado. Piensen que, sin dejar de ser una mera máquina de juegos con menos memoria que cualquier móvil actual, era de lo más avanzado de la época.

No se como lo consiguieron mis padres, imagino que con gran esfuerzo, pero un día cercano a Navidad me encontré con la sorpresa en casa ¡Imaginen mi reacción! Era lo más que un niño de mi edad podía desear. A partir de ese momento pasé muchas y muchas horas de diversión jugando con la máquina, compré infinidad de juegos, los intercambiaba con otros amigos, leía revistas sobre el tema; en definitiva, disfruté mucho de mi regalo.

Pasó el tiempo y fueron aparecieron nuevos modelos de ordenador más potentes en el mercado. Mis aficiones cambiaron y ya no me gustaba quedarme tanto en casa, prefería salir con los amigos y además descubrí que existían unos seres llamados "chicas" y que eran la mar de interesantes.

Poco a poco, casi sin darme cuenta mi Amstrad se hizo viejo y lo fui abandonando. Incluso llegó el día en que se convirtió en un trasto que ocupaba mucho espacio y, con bastante pena, me deshice de él tirándolo a la basura.

Si usted, lector de este blog deportivo y cordobesista, ha sido capaz de llegar hasta aquí se lo agradezco de corazón, imagino que le habrá costado bastante porque como habrá podido comprobar hoy no le he hablado de fútbol ni del Córdoba.......al menos eso espero.

8 comentarios:

  1. Dos reflexiones:
    1.- No me hables del Amstrad CPC 464 que me enamoro.
    2.- Si lo hubiese guardado, ahora tendrías un pequeño tesoro que coleccionista paga bien.

    PD. He llegado al final y entre líneas algo hay.

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    1. Cierto, pero dígale a una madre de las de verdad eso de guardar "cachivaches" en casa.
      Si supiera la de cosas que ahora tendrían valor que me han desaparecido misteriosamente!!!

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  2. y cuando acababas el viernes de clase y corruas a alkilar el corrrspindiente juego de master sistem¿?

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    1. Andrés Monje del Alcalde Jiménez Ruiz?

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    2. andres monje medina23 de mayo de 2013, 21:26

      si japen k te escrito unas cuantas veces y no me has escuhao .un abrazo

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  3. Usted es un "joveno" !!!
    Me quedé en el Amstrad, cuestión de romanticismo. Después de esto ya nada ha sido igual

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  4. Como el juego va de metáforas, yo pongo esta que es muy parecida a la tuya. (o eso creo) http://www.youtube.com/watch?v=7VV5tHriFPg

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    1. Brutal Estadio Azteca!!! Genial cancion con múltiples y personales interpretaciones

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