jueves, 18 de abril de 2013

El mito de la caverna

"Imagínate a unas personas que viven en una caverna subterránea, están sentadas de espaldas a la entrada, atadas de pies y manos, de modo que solo pueden mirar la pared de la caverna. Detrás de ella, hay un muro alto, y por detrás del muro, caminan unos seres que se asemejan a las personas, levantan figuras por encima del borde del muro. Detrás de estas figuras, arde una hoguera, por lo que se dibujan sombras llameantes contra la pared de la caverna. Lo unico que pueden ver esos moradores es por tanto ese "teatro de sombras", han estado sentados en esa misma postura desde que nacieron y creen, por ello, las sombras son lo único que existe"

                                                                Introducción a la teoría de la caverna, Platón. Libro VII La República



Hace ya unos lustros, como estudiante del antiguo bachillerato, tuve lidiar como muchos de los jóvenes de hoy día con una asignatura tan difícil como apasionante: Filosofía. Recuerdo que para preparar el examen de selectividad siempre nos decían que seguro entraba Aristóteles o Platón, y de este último uno de los textos estrella era el archiconocido "Mito de la caverna". Hasta aquí lo tenía todo controlado pero la llegada a nuestro club del chico para todo, el señor Alfredo Duro, me encuentro con que lo estudiado años atrás no me sirve para nada, ya que lo de la caverna es algo muy distinto a lo que contaba el filósofo griego.

Poco después de aterrizar en Córdoba (vía ferrocarril, que a este hombre la estación le pone mucho), el director de comunicación (¿sólo?) empezó a hacer amigos. Es cierto que el recibimiento no fue de lo más caluroso, sólo basta recordar los cánticos de Brigadas en aquella entrevista realizada para mayor gloria del presidente, pero desde luego el señor Duro sabía a lo que venía, precisamente a ser el hombre "duro" del dueño del club en una transición que pretendía borrar todo aquello que oliera a cordobesismo de pura cepa y profesionalizar el club (en Córdoba se ve que profesionales que sepan de fútbol pocos). En un principio parecía que esto iba a por ese camino, de hecho así lo reflejé en este blog, pero viendo los derroteros que está tomando la sociedad, más bien parece que este es el capricho de unos señores de Madrid que están jugando al PCfútbol pero con billetes (pocos) de los de verdad.

Esta persecución inquisitoria, ejemplo del más puro conmigo o contra mi, perdió el norte. Tanto es así que mientras llevaba a cabo su plan decidió ir a por quizá lo único intocable en una institución como esta, su afición.
Se produjeron episodios ridículos como la llamadita de marras a un chico de Incondicionales, la no asistencia a la inauguración de la Peña de Montemayor (intuimos que por llamarse "Miguel Reina") o las amenazas a mi compañero Paco López-Cordón Verde. Todo esto simplemente por no estar de acuerdo con los fondos, pero sobre todo con la formas mostradas en la gestión del club y manifestarlo. Tanto Incondicionales, como Paco, como Brigadas y otros aficionados anónimos, amén de periódicos como ABC o El Día de Córdoba, podrían darle un Master sino de gestión si de cordobesismo a estos señores que el que más lleva aún cuenta su antigüedad como la edad de los bebes, por meses.

Por si esto fuese poco, estos últimos días estamos asistiendo por parte de determinados periodistas de Diario Córdoba y finalmente también por parte del presidente, a través de su entrevista-comunicado en la radio oficial, a la criminalización de la afición, ésta que llaman soberana, por manifestarse durante el último encuentro frente a la Ponferradina. 

No estoy de acuerdo con ningún tipo de insultos pero si con la libertad de expresión y esto se ha producido en este mismo estadio muchas otras veces, incluso de forma más reprobable, y se ha asumido con normalidad, no sé porque ahora parece que la critica es considerada un ataque a los estamentos del club y no una muestra de disconformidad y derecho al pataleo por tantos y tantos agravios recibidos.

La cosa es que el señor Duro acuñó un termino, también muy de moda por los "madriles", para referirse a aquellos que no comulgan con sus ruedas de molino: La Caverna. Con lo cual, todos aquellos que nos hemos sentido mas o menos disconformes con determinadas actuaciones, hemos tenido a bien denominarnos en twitter (que daño ha hecho esta aplicación) y otros foros como cavernarios, que no cavernícolas.

Desde aquí quiero invitar a que nos conozcan. No tengan miedo, los cavernarios somos personas normales, no vestimos pieles de animales, no olemos mal, ni comemos carne cruda; es más, puede estar al lado de un cavernario y ni lo notaría. Quizá nos podría descubrir por el amor que tenemos hacia los colores blanco y verde, porque planeamos la semana en función de si juega (¡y a que hora juega!) nuestro equipo, por cómo celebramos los goles de los nuestros y lo mal que nos sientan los del contrario, o porque pasamos gran parte del día hablando, conversando y discutiendo sobre el Córdoba C.F. 

Los cavernarios queremos lo mismo que usted, que el equipo luche y a ser posible gane, porque lo sentimos como nuestro y nos gusta pensar que nos representa. No obstante, es posible que estemos equivocados y que tal y como decía el célebre filósofo griego en su alegoría estemos realmente ciegos ante la realidad. Es posible que solamente veamos sombras, reflejos de lo que es verdadero a lo que únicamente tiene acceso los hombres de luz. Es posible que estemos pidiendo mucho, algo que no hemos visto en cuarenta años (no podía dejar pasar meter esta frasecita de marras), que seamos ambiciosos, que queramos una gestión clara que realmente permita subir a 1ª y no desmantelar lo bueno que teníamos, que se cree un ambiente de paz social pero sin renunciar a la crítica.

Yo como cavernario aprovecho desde aquí para pedir perdón, perdón por ser socio durante más de 20 años, por enfadarme cuando mi equipo pierde, por querer ver al Barcelona todos los años y no sólo cuando suene la flauta, por tantos viajes acompañando a mi gente dejándome la garganta y la salud, por mis fines de semana de mal humor, por meter el veneno del Córdoba a mucha gente y por ser crítico. Si amigos, por ser crítico, si lo soy conmigo mismo creo que también puedo serlo con mi equipo al cual, aunque ínfimamente, financio año tras año.

Mientras las sombras que nos muestran no cambien no creo que nadie pueda pedirnos nada más que creamos lo que vemos, yo el tema de la fe lo dejo para los afortunados que la tengan, la mía la cambié por el empirismo. A pesar de todo les invito a pasarse por la Caverna; se está fresquito, hay buen ambiente y gente muy, muy buena para los que su equipo es la primera opción. Aunque ahora mismo lo tienen difícil porque está cerrada por obras.......estamos ampliando el aforo porque se está empezando a quedar pequeña. De todas formas no crean todo lo que oigan, puede que la Caverna sólo sea eso, un mito.


Jose R. Galvan

4 comentarios:

  1. Qué bueno, Jose.

    La verdad es que en la caverna se está más fresquito que en la tribuna viendo el fútbol...

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  2. Genial, Jose. Desde la educación se pueden escribir entradas como ésta. Pero mi escepticismo, a estas alturas, me hace que piense que al destinatario principal de la misiva, le importa un pimiento y parte del otro tu artículo. Lo leerán, porque, como los censores franquistas, lo leen todo, pero contraatacarán con otro misil de los suyos. A nadie le huelen sus "peos", ni sus niños le parecen feos. Y la palabra autocrítica seguirá eliminada del diccionario de esta gente.

    No importa. Quién tenga la conciencia tranquila, que duerma, y quién no, ¡que se joda!

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    1. Eso si, el aliño pal coca cola de petaca que la cosa esta mu mala

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  3. Gracias paco pero el texto no va dirigido a nadie en concreto si no a todos en general. No espero una respuesta de nadie, pero oye que si alguien se lo toma así le invitamos a un coca cola en su caseta de feria

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