jueves, 4 de abril de 2013

Alfredo: Con cariño, de tu tontorrón

Anoche, tuve de nuevo el orgullo de que Don Alfredo Duro se acordara de mi. Era ya una hora incompatible con mis madrugones, aunque, entre sueños, noté una sensación extraña, placentera, como un beso de buenas noches... Era él, mi héroe, mi Antonio Banderas, que, sin faltas de ortografía y con todos los signos de puntuación en su sitio, escribía en Twitter: "Me insisten en que hay mucho tontorrón suelto por ahí. Pero musho musho. Y tienen razón!!

La ventaja del pájaro (Ojo: Pájaro = Twitter), es que el límite de sólo 140 caracteres, le deja a uno muy poco margen de maniobra para meter la pata. Otra cosa es cuando el sujeto se viste de tribunero. Entonces ya te puedes encontrar de todo. Llamarnos cavernarios, e incluso, hasta verdiblancos. Esa es la cultura cordobesista del Director de Comunicación del Club. Un día, alguien nos tildó de "cordobistas", y ahora nos visten de béticos. ¿Lo próximo...?
 
Soy un privilegiado. Que alguien como Don Alfredo me tenga en sus oraciones, hace que me sienta mejor, más querido, como un adolescente en sus primeros tonteos. No sé si fueron los efluvios por la victoria orgásmica de su equipo -no, anoche no jugó el Córdoba, sino el Madrid-, o que en el fragor de la euforia se tomó un poleo menta demasiado cargado, pero él, todo un detalle, tuvo la delicadeza de acordarse de mi antes de irse a dormir. 

El índice de credibilidad de D. Alfredo Duro quedó fuera de toda duda la tarde / noche de los cuchillos largos en Twitter, que acabó como acabó. Tal y como indica la denuncia presentada contra él por insultos y amenazas, entre otras lindezas, escribió: "Hay un hijo de puta que se ampara en @mushocordoba que me ha insultado con mi mujer y mi hija. Yo voy a por él y lo voy a encontrar". Vamos a ver, Don Alfredo, ya le he repetido que yo no me amparo en mi nick. Debajo de él están mi nombre y apellidos. Y le recuerdo,que en el Club consta mi dirección, mi teléfono, mi email..., y, por supuesto, la localidad del Estadio que ocupo, mientras el dueño de MI club tenga a bien permitirme asistir a los partidos de MI equipo. Por tanto, no me escondo tras @mushocordoba

La palabra tontorrón, que, por cierto, suele emplearse con un matiz cariñoso, no me ofende, como tampoco ninguno de los exabruptos de aquel día. Ninguno. Sr. Duro, usted no tiene categoría para ofenderme, por muy gordos que sean los insultos. Esa huida suya hacia delante disparando contra todo lo que se menea, es muy propia de narcisistas y personas con complejo de inferioridad. Incluso los tipos duros -Ojú, ¡qué cruz!-, agachan de vez en cuando la cabeza y piden perdón. Usted no. Desde que, el día en que ud. juró bandera, era el único que no llevaba el paso cambiado, piensa que es el ombligo del mundo. Usted mismo...

Por último, Sr. Duro, permítame que en este párrafo le / te tutee. Me hace ilu, ya que somos almas condenadas a encontrarnos. Mira, Alfredo, podrás presumir, con o sin razón, de muchas cosas: que eres un gran Dir-Com, un reputado periodista, un excelente ojeador de jugadores, un experto rockero, etc., pero nunca, repito, nun-ca, aunque llegues a jubilarte en el CCF, o aunque juguemos y ganemos la Champions, podrás decir que eres un cordobesista, sino un empleado del Club. Y, convendrás conmigo, rey mío, que hay una enorme diferencia.

Atentamente, tu tontorrón...

Francisco López-Cordón V.
@mushocordoba

2 comentarios:

  1. Queremos una Tribuna CCF especialmente dedicada a @mushocordoba. Di que sí, Alfredo, di que sí...

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  2. Tus huevos hay @mushocordoba tenemos que darle DURO entre todos.

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