martes, 30 de octubre de 2012

El Video del Presidente

Andaba yo recién levantado, a esa hora en la que todos los gatos siguen siendo pardos, cuando compruebo en el móvil que mi amigo Rafa, alias @BlanquiverdBlog estaba deseando conocer mi opinión sobre el video de marras. ¿Qué video?, me pregunto mientras me desperezo. Supongo que será algo relacionado sobre el Córdoba C.F.... Supongo...

¿Qué habrían hecho éstos ahora?. ¿Será una grabación en la que Salinas o Romero reconocen, con cámara oculta, su responsabilidad en las deudas blanquiverdes?. ¿O quizás otra hecha por un videoaficionado en la que aparecen Gaucci y Víctor de Aldama paseando de la manita por el entorno de la Mezquita?. ¿Será una rosa?. ¿Será un clavel?. No, nada de eso, sino algo bastante más sorprendente, y es que, en el Club, a alguien se le ha encendido una bombilla de bajo consumo, y ha parido, él solito, para espantar el fantasma de la indiferencia, una feliz idea.

domingo, 28 de octubre de 2012

Decálogo de un cuarto de temporada

Se ha cumplido un cuarto de temporada, y procede hacer un resumen de lo visto hasta ahora, en el año I después de Paco, en la temporada siguiente a la que supuso la vuelta a la ilusión del cordobesismo. Entre los partidos a los que hemos asistido en el Arcángel, los que han televisado fuera de casa, y los que hemos mal-visto por el proceloso Internet, creo que disponemos de datos suficientes para confeccionar un decálogo sobre lo acontecido hasta ahora.

1. Tenemos la dupla de porteros con más calidad de la categoría, con total garantía, y, ambos, dignos de una categoría superior. Salvo un par de jaimitadas de Alberto, nada que objetar a nuestros guardametas. Si Sillero es tan bueno como me cuentan, tenemos claro superávit bajo los tres palos.

domingo, 21 de octubre de 2012

Una ración de esperanza

Fue el de ayer un partido de esos que se recuerdan vagamente con el tiempo por su intensidad. Situado en la antítesis del jugado en Sabadell, la primera fue eléctrica por ambas partes. Los blancos (vestidos de negro) salían como chispas con cada pelota robada en el medio y ponían en serios aprietos a la zaga local. En la más clara de ellas, al poco del pitido inicial, hasta cuatro merenguitos encararon a Olivas y a Alberto, pero el figurita Jese la tiró fuera tras malgastar unos segundos preciosos en los que se dejó el balón atrás.

El Córdoba también dio lo suyo. En la más clara, el balón llegó a la red tras una falta indirecta sacada correctamente por Abel, pero los jueces la anularon por fuera de juego de Enzo y Olivas que, aunque no tocaron la pelota, influyeron notablemente en la jugada. Pasaba el tiempo y Garai se hizo dueño del centro del campo, evitando así que los puñales Dennis y Quini pusieran en aprietos a Fernández y a un mermado Cristian. Abel, sin embargo, seguía sin encontrar su sitio. Lento, aunque voluntarioso, en la presión, se perdía cuando más falta hace que es en ataque. La historia de la delantera es digna de estudio. Joselu y Enzo parece que juegan a posiciones cambiadas. Me explico. Enzo, en vez de desmarcarse para el remate como haría un 9, se harta a darse de mamporros con la defensa sin más, mientras el chiquito es al que le llegan los balones aéreos con fracaso evidente en el remate. Berges debería ajustar algún parámetro en nuestra vanguardia.

En la segunda el Castilla dio un paso atrás y esperaba a la contra. Curiosamente la virtud del filial madridista, la velocidad, contrasta con las cualidades el hijo pródigo Borja. Quizás por ello, pasó desapercibido ayer en su vuelta al Arcángel. Vico sustituyó a Cristian y Duba retrasó su posición, dándole un poco de relax a Juanfran. Patiño viró por Enzo y el madrileño fue protagonista. Avisó ametrallando el travesaño en una bonita jugada en la que se fue de su par. ¿Qué sería de Patiño con la mira algo más centrada? Quizás no estaría aquí, claro. Fernández también probó el larguero en un trallazo desde 30 metros. El 2 cordobés pide a gritos la titularidad en su puesto. Cuando el partido ya moría, Patiño remachó a gol un córner peinado por un creciente Kiko, haciendo justicia deportiva. Los tres puntos al casillero, el Arcángel enfervorecido y una ración de ilusión y esperanza para el cordobesismo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Vámonos todos a la cama

A veces uno no tiene el día. Se pone una camiseta de manga corta y caen chuzos de punta. El autobús pisa un charco grande justo cuando pasabas por allí. Precisamente ese día el jefe te llama a su despacho para presentarte a unos importantes clientes que miran de arriba a abajo la facha que llevas. Estás a punto de terminar un trabajo que te lleva semanas cuando se va la luz y todo se pierde en el ordenador. Llegas a casa donde también se fue la electricidad y al ir a por un helado al congelador te das cuenta que todo está hecho una papilla. Subes a ducharte, se acaba el butano a mitad y es cuando decides que lo mejor es acostarte y olvidar pronto este día.

Cortos se quedan los símiles para ilustrar el partido que ha perdido el Córdoba hoy en Almería. Ante uno de los mejores rivales de la categoría, los blanquiverdes recordaron tiempos pasados en casi todos los aspectos. Tuvieron la pelota, la manejaron a su gusto, tuvieron ocasiones, dominaron y casi avasallaron a los almerienses...y se fueron perdiendo al descanso. Mientras Enzo y compañía hacían internacional a Esteban, Calvo se encargaba de hacer un golazo desde treinta metros. Dubarbier se entretenía en destrozar a Rafita una vez tras otra y poner balones de gol que siempre acababan en uy. 

A la vuelta de vestuarios todo se niveló. Entonces fue más evidente que Abel está para la jubilación, que Pedro tiene horchata en vez de sangre, que Joselu volvía a ser un espectro y que Alberto García no está en su mejor momento. Fuentes veía una roja estúpida en pocos minutos y al momento Charles nos quitaba el resto de ilusión que nos quedaba. Para rematar la faena, Alberto volvía a cagarla como en Villarreal y regalaba el tercero a Ulloa.

La ineptitud ofensiva, la falta de oficio y la baja forma de hombres claves nos condenan a la mediocridad. Ni Elche, ni Villarreal, ni Almería, los tres gallitos, han sido superiores a nosotros, pero todos nos han ganado. Yo no sé ustedes, pero yo voy a acostarme ya.

sábado, 6 de octubre de 2012

El día en que Dubarbier activó el DRS

Nos hacía falta esta victoria. Más que el comer. No bajaban precisamente cristalinas las aguas por el club, cuando, al coliseo ribereño, rendía visita quizás el equipo más peligroso contra el que jugar con una caraja encima. El partido ante el Villarreal había supuesto el desenamoramiento entre afición y jugadores y entrenador. La desconexión de la marea blanquiverde había dado lugar a una carta de ajuste, tremendamente peligrosa porque suponía, ni más ni menos, el despertar de un sueño. Bendito sueño y maldito despertar.

Los diez mil y pico espectadores -¿seguro?-, demostraron su animadversión hacia Pepe Díaz a los treinta segundos, cuando el cuco perdió un balón. No tenían los aficionados el chichi pa farolillos y Pepe, ante eso, es un valor seguro... seguro que falla más de la cuenta y el linchamiento que otrora padecieron Javi Flores, Hervás, etc. se produjo casi antes de empezar el partido. 


jueves, 4 de octubre de 2012

Pasará muchísimo tiempo para que tengan revancha

Hoy hemos conocido de que manera  Bielsa vomitaba dignidad en el vestuario del Calderón, recién perdida la final de Copa ante el Barcelona, donde recriminaba a sus futbolistas sus risas. Dijo el argentino que la forma en que habían perdido ambas finales manchaba la trayectoria inmaculada de su escuadra hasta aquel momento. Es posible que fueran pocos los chicos a los que "El Loco" dirigiera estas palabras que quizás mostraran esa risa tonta posterior a un episodio traumático, como simple mecanismo de defensa.

Yo asistí a una derrota similar, con idéntico marcador además, pero el camino y el destino recibió aun más brillo aquella tarde. El equipo contrario terminó siendo superior y llevándose el gato al agua, aunque le costara mucho más que al Atlético y al Barcelona en sus finales con el Athletic. Los míos salieron a la cancha un rato después del final de la película y allí nadie reía. Todos lloraban viendo a aquellos que habían recorrido setecientos kilómetros y que se resistían a volver a su hogar. Probablemente, pasará muchísimo tiempo, pero muchísimo tiempo para que tengamos revancha, pero nunca un árbol caído dejó unas raíces tan hondas.

Se preguntarán por qué no escribo del presente, por qué no debato si tiene razón la directiva actual o la anterior. La respuesta es sencilla: me la suda. Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando.

Seré de los que no faltaré a mi asiento en el Arcángel estemos donde estemos, pero tampoco me apetece escribir de lo deportivo. Veo un equipo sin alma, descabezado, destinado a vagar por la mediocridad que tan bien conocemos si no sucede un cambio de rumbo inmediatamente. Soy de los que opinan que tenemos mucho más talento, mucha más calidad de lo que estamos demostrando, por lo que el giro es posible. 

Así que permítanme que siga acordándome de los buenos y malos momentos que construyeron mi Cordobesismo, porque es lo único que me motiva a seguir escribiendo.