jueves, 16 de agosto de 2012

El perfume

“Hay en el perfume una fuerza de persuasión más fuerte que las palabras, el destello de las miradas, los sentimientos y la voluntad. La fuerza de la persuasión del perfume no se puede contrarrestar, nos invade como el aire invade nuestros pulmones, nos llena, nos satura, no existe ningún remedio contra ella”.

El perfume. Patrick Süskind



Son pocos días los que faltan para que el balón comience a rodar y empiece una rutina que se repite inexorablemente año tras año. Para muchos aunque se nos diga otra cosa el año comienza el 1 de septiembre. Tras la pausa de las merecidas vacaciones para algunos, y la no pausa debido a esta maldita crisis, aunque merecida por los demás, volvemos al cole como nos recuerda año tras año unos famosos grandes almacenes.


En estas fechas, o posteriores, ya que cada día se nos adelanta más el inicio de liga, se me entremezclan sensaciones y recuerdos que traspasan lo visual. Si dicen que una imagen vale más que mil palabras, un aroma, un olor debe valer un millón. Mis grandes recuerdos nunca se han formado solo de visiones mas o menos claras, en cambio en muchas ocasiones un olor me ha hecho viajar a espacios distantes o tiempos pretéritos. El olor de un determinado jabón, una comida, del mar, del viento antes de la lluvia...

Si buscan en su interior estoy seguro que encontrarán un baúl repleto de fragancias que le recordarán esta fecha del año, y aunque a algunos aún nos huela el culo a salitre quien más quien menos se está preparando para el olor a libros nuevos, a abrir un armario con ropa más gruesa, a un café al sol o incluso a castañas asadas. Pero si hay un perfume que en estos días nos vuelve un poco locos a todos es el olor al mayor espectáculo del mundo: El fútbol, nuestro fútbol.

Pero, ¿a qué huele el fútbol? Sin duda, a usted, fiel lector de este blog, no le tengo que argumentar que realmente el fútbol tiene sus propios aromas, pero para el advenedizo que curiosamente ha llegado hasta este artículo será difícil de entender que nuestra pasión huele. Cada persona tiene su propia memoria olfativa, esto es innegable, por lo que el fútbol no tiene una única fragancia sino tantas como aficionados y aficionadas tenga este sentimiento, pero aún así todos somos capaces de unir estos olores en un lugar común.

Mi fútbol huele a café en casa de mis abuelos un domingo de sol, a pipas de la bolsa amarilla, a bocata de tortilla un miércoles por la noche, a campo húmedo y césped recién cortado, a las ranas del antiguo fondo norte, a cerveza con los amigos, a albero de feria jugándote la vida, huele a emoción, a sentimiento, a diversión, a bochorno, a decepción, a alegría, a abrazo, a gol.

Todo esto es lo que estamos echando de menos, lo que hace que contemos los minutos para volvernos a reunir en nuestra parroquia para asistir a nuestro ritual de cada quince días, pero este año aún más intensamente y con más ilusión porque después de muchos años estamos donde queríamos estar.  Este grupo huele muy bien, tiene un aroma a perfume de los buenos, de los caros, de los de primera.

Somos buenos, estamos comprometidos, somos muy competitivos y además, como los tiburones, hemos olido la sangre. Yo lo sé, usted lo sabe, y lo mejor de todo.....en Murcia también lo saben.

Jose R. Galván

5 comentarios:

  1. Magnífica entrada, Jose. Enhorabuena. Podríamos iniciar un debate sobre: "¿A qué huele tu fútbol?". El mío, te confieso, huele a café solo humeante y muy, muy caliente; a mi padre tomándoselo despacio y a mis nervios rezumando prisa por irme al Arcángel. A humo de puro que me molestaba y que ahora me acompaña, a pipas Arias, a chicle Bazooka, a Marcador Simultáneo Dardo, a "tebeos, dos un durooooo!!", a gorro con papel de periódico, a tardes de calor, de frío, de lluvia... Algo muy gordo ocurría/ocurre para no ir al Estadio.

    Y, sobre todo, ahora, a mis 53, sigo acompañando a mi padre que, a sus 83, y, a pesar de su "totalgia", continúa yendo, impasible el ademán.

    A eso huele mi fútbol. A esperanza, a verde esperanza...

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  2. Por desgracia el fútbol hoy me huele a mosqueo gordo, por culpa de los horarios. Ya se que no podré estar en el Arcángel contra el Racing, con las ganas tremendas que tenía.
    El fichaje de Duba huele mejor.
    Mañana vuelvo con el perfume que percibo del fútbol sin que interceda la pestilencia de quien lo maneja.

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  3. Me gustan tus olores Paco, jajaja. Me quedo con el del gorro de papel de periódico. Si te das cuenta muchos de los ejemplos no son olores en si, porque el olor en realidad es muy difícil de explicar, pero todas estas situaciones tiene sus fragancias y aunque no podamos explicarlas si que las identificamos.

    Pues si, estaría bien conocer a que huele el fútbol para nuestros amigos/lectores, ¡¡animaos a contarlo!!!

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  4. Me gustan tus olores Paco, jajaja. Me quedo con el del gorro de papel de periódico. Si te das cuenta muchos de los ejemplos no son olores en si, porque el olor en realidad es muy difícil de explicar, pero todas estas situaciones tiene sus fragancias y aunque no podamos explicarlas si que las identificamos.

    Pues si, estaría bien conocer a que huele el fútbol para nuestros amigos/lectores, ¡¡animaos a contarlo!!!

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  5. El fútbol huele a amargura. Huele a gloria. Huele a vida.

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