domingo, 29 de abril de 2012

El guiso de Paco Jémez

Quien me conoce sabe que soy una persona muy visceral, y que siempre tiendo a elegir entre el blanco y el negro. No me gustan los tonos grises, que me parecen más propios de indecisos sin ganas de implicación. Además, soy de los que guardo fidelidad a quien no me falla. Eso sí, solo aguanto una; el que me la hace no lo vuelve a repetir. Pues bien, Paco Jémez, al menos a mí, no me ha fallado. 

Mi entrenador es el cocinero que está preparando el banquete que me comeré a final de temporada. Yo le observo mientras cocina; a veces me sorprende y elige ingredientes que entiendo no le van nada bien al guiso; otras manipula los alimentos con formas manifiestamente mejorables. Pero la olla sigue ahí, haciendo chup-chup a buen ritmo. Yo sigo ahí, mirando callandito como si asistiera a una partida de ajedrez. El puchero tiene a ratos mejor pinta que otros. Pero, en general, huele bien y seguro que sabe mejor. Dentro de unas cuantas semanas, ya en el plato, veré si es una delicatessen, si está simplemente pasable, o si, por el contrario, es agua de fregar. 

Paco Jémez tiene la virtud de decir las cosas claras, de intentar ser el pararrayos de las a veces feroces críticas de quiénes no le perdonan no ser mediático, simpático, o simplemente extranjero. Con el salario más bajo de la categoría y una plantilla de hombres y no de nombres, nos ha llevado a una posición en la que solo dependemos de nosotros mismos para alcanzar el sueño no alcanzado en los últimos 40 años. Pero eso, por lo visto, no basta. Se equivoca, sí, por supuesto, pero solo falla penaltis el que los lanza. A veces se muestra esquivo con con la prensa, sí, pero siempre generalizando aunque paguen justos por pecadores para no individualizar en alguno más preocupado en moverle el sillón que en hacer piña. Critica la poca asistencia a algunos partidos, sí, pero con el buen fin de zamarrear los hombros de los sedentarios televisivos y llevarlos poco a poco al Arcángel. Paco es así, y nadie, por suerte, lo va a cambiar. Creo necesario que TODOS esperemos que el guiso esté en el plato para emitir un juicio, y que, mientras tanto, dejemos que el cocinero trabaje, cree, experimente, pruebe, salpimente y, en resumidas cuentas, culmine su obra. Necesitamos esa empatía de hace unas semanas, esa simbiosis entre Club y afición tan importante para llegar a puerto. Nada debe interferir el trabajo de Paco. Hay que sumar y no restar. Solo son unas semanas más; luego ya hablaremos. 

No pretendo que mi entrada sea la urna en la que depositen su voto aficionados con filias o fobias hacia Paco. Solo intento exponer mi punto de vista, acertado o no, y, sobre todo, hacer recapacitar a los que quizás no se dan cuenta de la trascendencia de lo que nos estamos jugando. Ahora, como un resorte, aparecerán comentarios de todo tipo. Algunos, a favor o en contra de lo escrito, reflejarán la opinión razonada de quien los suscriban. Otros, por el contrario, provendrán de esos chupasangres, casi siempre anónimos, que pretenden contar con la verdad absoluta, simplemente porque sí. A los primeros, por supuesto, los respetaré, coincidan o no con mi teoría. Los otros, simplemente, me importan tanto como un grano en el culo de un señor de Teruel, es decir, nada. Yo me he mojado. Ahora os toca a vosotros. 

Paco López-Cordón, @mushocordoba

3 comentarios:

  1. Yo creo que Paco se ha equivocado esta semana, principalmente en la rueda del prensa del miércoles.

    Los tres partidos sin marcar crearon una sombra de duda en todos, incluso en el entrenador. En esa rueda de prensa ya empezó a hablar de que no había obligaciones, todo lo contrario a su discurso durante la temporada. Criticó levemente a la afición y más duramente a la prensa la que, en mi opinión, roza el sobresaliente esta temporada.

    Se le criticó su actitud y se le recriminó que esta no era la guerra. Muchos aficionados, en los foros y las redes sociales, reconocieron que su Paco se había equivocado.

    Esto provocó que Paco se enfadara aun más y despachó una rueda de prensa post-partidos monosilábica. Lo prefiero. Prefiero que respire y calle, a que vuelta a desenvainar la espada.

    El enemigo está fuera Paco, recuerda, y visten con otras camisetas. Espero que se te pase el mosqueo, aunque como decían en el colegio "Para el mosqueo, zumo de peo".

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  2. Llevas mucha razón en lo que dices. Paco ya no es ese entrenador que vino hace algunas temporadas. Ha aprendido. Se sigue equivocando como cualquiera. Ahora es el momento de hacer piña todos. Estamos ahí con nuestros altibajos como los ha tenido todo el mundo de arriba y con el doble de presupuesto. Con todo un par de cositas. Paco se ha puesto ultimamente nervioso. Tiene razón en criticar a parte de esos medios de comunicación que siempre están ahí creyendose que el Cordoba es el Barça o el Madrid. Por otro lado la afición de Cordoba es como es. Llevamos 40 años sin futbol de elite y eso se paga en una ciudad que supera los 320.000 h. Es demasiado y no existe lugar en el mundo que eso se produzca, encima con el paro que hay no se nos puede pedir más. LO DICHO A HACER PIÑA QUE PODEMOS HACER ALGO GRANDE.

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  3. Lo primero que tenéis que hacer es levantar el culo del sofá e ir al campo a animar al equipo y dejaros de criticar al entrenador!! Que queréis con un equipo en ley concursal y cuatro amiguétes jugando!!! Mirar un poquito para Coruña y aprender que han llevado al Superdepor en volandas a primera!!!! Vuestro campo da lastima verlo!!!

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