martes, 28 de febrero de 2012

Lo que el Twitter se llevó


Cuando, en la década de los sesenta y setenta, los aficionados del CCF queríamos conocer las novedades deportivas de nuestros jugadores, sólo contábamos con la posibilidad de leer o escuchar a los pocos periodistas que, en aquellos tiempos, y con medios muy limitados, alimentaban de información a las pocas emisoras de radio y a la muy reducida prensa local. Eran los tiempos de Leafar, Zitro, Justo Urrutia, Hidalgo Trillo, Sánchez Romero, Salvador Carrasco, etc., que, a la inmensa mayoría de quién esto lea, le sonarán a chino, pero a quiénes los blanquiverdes de entonces les debemos el que mantuvieran viva la llama de nuestro cordobesismo.

Los niños de entonces repartíamos las tardes de los domingos entre el fútbol activo que perpretábamos en tortuosos e impracticables espacios, y el pasivo, escuchando las tardes de los domingos Carrusel Deportivo o Domingo Deportivo Español. El Señor Roures aún no había desparramado los partidos por todo el fin de semana, y prácticamente todos ellos se jugaban a la misma hora.

Y pasaron los años, y en esto, un día, llegó Internet. Y, más tarde, en marzo de 2006, Jack Dorsey creó Twitter. Y, con el pajarito, llegó la revolución al intercambio de información. Se acabó la privacidad y todo se convirtió en un escaparate al resto del mundo.

Ahora, en Córdoba, los aficionados ya no estamos ni mucho menos faltos de datos sobre nuestros futbolistas. Si acaso lo que estamos es sobrados. Sin quererlo sabemos, por ejemplo, cuando @Garai14 saca a pasear a su perro, conocemos cuando tiene consulta médica @Charlesbrau11 o por donde anda @JaviPati9 que, al tener activado en su configuración el añadir la ubicación a sus twits, siempre está localizado, como si llevara puesta una pulsera con GPS. También podremos comprobar la aceptación que entre el público femenino acaparan @AiramCabrera9 o @16_Ximo o las ganas que tiene de reaparecer @grcristian81 .

Podremos comprobar también como @Javihervas8 , @Carlos_Arias1 o @Miguel5Tena aparecen de vez en cuando para informarnos que se van a acostar y darnos las buenas noches, o que salen de casa hacia el entrenamiento con la trascendencia de quién parte hacia una misión espacial. Resulta a la vez curioso y divertido como todo el mundo trata a @Fvico de "niño" o "nene", o el optimismo a ultranza de un joven valor como @AntonioSillero1 . ¡Hasta @Koki_CCF tiene su propia cuenta!.

Es el Gran Hermano del Córdoba Club de Fútbol, en el que aficionados de a pie, peñistas, periodistas, técnicos y futbolistas, hablan de igual a igual entre ellos como si compartieran una mesa camilla. Es digno de estudio, sobre todo, cuando nuestro equipo esta jugando un partido, como hay tuiteros con la especial habilidad de estar en el plato y en las tajadas, con la vista puesta en el partido y los dedos tecleando. Superhombres con habilidades dignas de ser admiradas en ¡Tú sí que vales!.

Cualquier tiempo pasado fue... anterior, y depende de para quién y para qué, mejor o peor. A mí, personalmente, tanta cercanía a mis futbolistas y tanta lejanía a mi niñez, me ha hecho bajarles del pedestal de ídolos, para convertirles en amigos cercanos; tanto exceso en la información me ha deparado eliminar de golpe el efecto sorpresa de la prensa del día siguiente; tanto mirar la pantalla que ahora tengo delante me ha supuesto dejar de ver las nubes, y, de alguna manera, dejar de vivir la vida en la calle, que la vida en casa es un poco vida de Segunda A.

Cuando, alguna vez mi hija me dice "¡Qué aburrido debías estar de pequeño sin internet!", yo, echo mi mirada atrás, y recuerdo aquellas mañanas de no importaba qué mes, jugando en la calle, compartiendo ratos de existencia con otros niños, pensando juntos en como regatear al aburrimiento... y lográndolo siempre, hablando, sintiendo, riendo, llorando, acompañados de amigos y no de móviles, de tablets, de progreso... Y, entonces, miro a mi hija, le sonrío y le digo "No lo sabes tú bien, cariño; no lo sabes tú bien".

Paco López-Cordón V.
@mushocordoba

domingo, 26 de febrero de 2012

El Córdoba tira de Zamora

Patiño, goleador
Foto: @luisalguacil (cordobadeporte.com)
Como el peregrino agotado por el camino o el viajero harto de kilómetros, el Córdoba saluda a la noche en el mejor albergue posible para pasar la semana, una posada llamada play-offs. Se propusieron los blanquiverdes demostrarle a sus fieles que el camino de Soria fue un patinazo y lo hicieron bien pronto. En el primer cuarto de hora, el Córdoba hizo internacional a Barbosa y otra vez demostró lo que le cuesta cerrar el gol, cuando quizás es el equipo que más lo ronda de la categoría. Fuentes exponía por su banda que ésta sería decisiva para el partido, y buscaba una y otra vez a un voluntarioso Airam, principal novedad en los hombres de Paco. 

Tras la tromba, llegó la calma, pero los canarios no mostraban nada en ataque, salvo un par de detalles de clase del volante David González. Antes del descanso chirigotero, Silva volvió a demostrar que le falta un centímetro para convertirse en matador y permitió a Barbosa lucirse una vez más, desviando a córner un tiro del gaditano cuya diana era la escuadra.

Los amarillos parecieron salir con otro aire, intentando evitar que la bola se demorara en los medios, para aprovechar su rapidez en los costados. Aun así, la tuvo Hervás en una buena jugada de estrategia, pero el calvo la mandó a la grada con todo a favor para matar. Con el choque en peligroso stand-by, Paco entendió que el partido estaba en las bandas y dio entrada a Vico y Patiño, por Silva y Airam. Antes de que ambos fuesen claves, Lesma López y su asistente de tribuna empezaron su bufoneo. El linier se inventó un penalti por manos, mientras Fernández tenía el labio destrozado por el pelotazo. Para entonces, nadie había visto a Alberto. Nuestro Zamora actuó como los mitos del arco, como los porteros de los equipos grandes a los que solo se les exige un par de veces, a lo sumo, durante los noventa minutos. Le ganó la partida a Vitolo, como tantas y tantas veces lo ha hecho a todo el punta que se le ha ido poniendo por delante esta temporada, para seguir demostrando que es el jugador más determinante de este equipo.

El Arcángel supo entonces que era su turno y en tres minutos ayudó a Vico a cabalgar por la izquierda y ponerla al área, para que Patiño cabeceará a gol, adelantándose a su par y machacando al gran Barbosa. Marcaba el Córdoba cuando más perdido estaba, cuando solo la fe y el aliento de los suyos podían cambiar el sino de un partido extraño. Solo la emoción del resultado y el dúo de bufones Lesma-linier, mantuvieron en el partido a los canarios, aunque estos acabaron desquiciados de tanto perseguir el esférico. Incluso Borja, gris, se permitió mandar fuera un balón de oro regalado por la joya Vico. Fruto de la impotencia, Viera vio la roja por patear a Borja, que había hecho desaparecer el cuero en las cercanías del córner hacía ya tres minutos.

Desde la atalaya que da acceso a las eliminatorias soñadas, el Córdoba viajará a un feudo hostil, Chapín, para explicar que también de forastero es dueño y señor de la pelota. Quizás sea lo único que le queda que demostrar a este equipo: que no le asustan los viajes ni las alturas.

jueves, 23 de febrero de 2012

No habrá paz para los malvados


Cuando, tras un largo éxodo de temporada tras temporada alimentando el déficit, de repente el último verano, Carlos González, se hizo con las riendas del Córdoba C.F., uniendo el poder del dinero con la gran ilusión de dirigir un club de fútbol, despertó una enorme curiosidad e incluso rechazo, tanto en los medios como entre los aficionados. Fue 2011 el año en que vivimos peligrosamente entre la desaparición del club o su continuidad, y fueron días de alta tensión al confirmarse que, cuando todos esperaban un jeque, el Sr. González no traía un séquito de millonarios y el guardaespaldas brillaba por su ausencia. Despuñes de tantas sombras, éste fue el comienzo de el año de las luces.

Desde primera hora, Carlos González declaró que que él no venía en plan Bienvenido Mister Marshall, sino a trabajar mucho y duro, y a reflotar el Club, dándole viabilidad económica, lo cual en ese momento era poco menos que un milagro. Casi todos entendían que su apuesta era un viaje a ninguna parte, y que el proyecto tenía los días contados, pero, todos los hombres del presidente se pusieron a ello, y se confió para tan difícil tarea en gente de la casa, como Juan Luna y Paco Jémez, dos hombres y un destino, que no era otro que el ascenso a Primera, la historia interminable de este Club en los últimos años, con promesas incumplidas, dinero dilapidado, deuda y más deuda, es decir, días de vino y rosas, que nos habían llevado hacia el final de la escalera, casi al coma irreversible.

Se confeccionó una plantilla con gente de la cantera y obreros del fútbol, casi todos ellos jóvenes, porque se entendió que éste no es pais para viejos. Entre los jugadores no había ningún Terminator, que nos garantizara quince goles por temporada, los mismos que Pepe Díaz se sacó de la chistera hace dos temporadas, aunque, en ésta, alguien voló sobre el nido del cuco y, aunque no le han robado sus h******, sí se han llevado su chispa.

Y aparecieron jugadores
como Javi Hervás -una mente maravillosa-, Borja García -el hombre que sabía demasiado-, López Garay -Gladiator-, López Silva -un ratoncito duro de roer-, Alberto García -el muro-, Charles -el crack-, etc., que han llevado hasta ahora al equipo en volandas, consiguiendo, con el resto de la plantilla, estar a estas alturas rozando con los dedos entrar en puestos de liguilla de ascenso, lo cual refrenda la tesis de que, cuando las cosas se hacen con sentido común -el menos común de los sentidos-, no existe misión imposible.

Estamos bailando con lobos, con equipos con presupuestos mucho más elevados que el nuestro, pero los otros no deben confiarse de que la puerta de liguilla o el ascenso directo estén cerradas por dentro sólo para sus ojos. Ellos son los rivales, nuestros enemigos, los malos de la película, los malvados. Y estoy seguro que, en los partidos que restan hasta el destino final, la plantilla se conjurará para tirar para arriba, y no habrá paz para los malvados.

El domingo Paco y su equipo titular, deberán ser doce hombres sin piedad ante un equipo, la U.D. Las Palmas, que, en tierra de nadie deambula sin identidad en la mitad de la tabla. Hay que ganar, y luego volver a ganar, y encadenar con ambición sin límites una serie de resultados positivos que hagan que los que tenemos por arriba no tengan paz, y los que tenemos por abajo no tengan esperanza. Además, así evitaremos que si entramos en la zona muerta de la clasificación, tanto jugadores como aficionados se dejen llevar y acabemos la temporada sumidos en la indiferencia.

Los santos inocentes quedan lejos, y, hablar de ascenso es algo real. Ese oscuro objeto de deseo que tenemos desde hace tiempo, puede cumplirse. ¿Imposible?. ¡Nunca digas nunca jamás!

The end

martes, 21 de febrero de 2012

Pajaritos y pajarracos

Blasón de la casa Stark.
Lema: Se acerca el invierno
Fue el día de ayer abundante en comunicado oficiales. Si bien el que merece el premio al comunicado del año, es el que emitió la SD Huesca, sobre su "versión" de lo ocurrido con unos futbolistas que se fueron de copas, el que nos interesa a nosotros fue el que publicó el Córdoba CF a eso del mediodía.

La gestación de esta comunicación oficial del club se debe a unos twits del consejero y portavoz Sergio Medina en la noche del viernes, en los que aludía a la imposibilidad de jugar al fútbol en un terreno helado y se quejaba del horario en el que se disputó el partido. Algo que hemos hecho TODOS los cordobesistas durante la semana. En resumen, el club se desmarcó con el escrito de la opinión personal de Medina que, quizás, tuvo que dejar la bufanda por un rato y recordad el cargo que ostenta. Le pudo la impotencia del momento, pero estoy seguro de que aprenderá para posteriores ocasiones. Ojalá este traspié no le haga replantearse el dejar Twitter, porque la comunicación afición-club tenía en él a su más importante canal.

Ahora bien, ¿cómo llegaron estos twits a provocar esta polémica, cuando deberían haberse quedado entre cordobesistas? Muy sencillo. Algún pajarito a sueldo de la agencia EFE se encargó de copiarlos y publicarlos, haciéndose eco, posteriormente, en sitios como marca.com. La "noticia" ha supuesto un daño evidente al club, por lo que a mis ojos, el pajarito se convierte en pajarraco. En base a estos hechos, nacen una aseveración y una pregunta.

La primera se basa en la aplicación práctica del refrán "pan para hoy, hambre para mañana". Claramente, el mensajero/a en cuestión demuestra que tiene más interés en pagar la hipoteca que en echarle un cable al Córdoba. Supongo, por tanto, que no es cordobesista, pero esto no es ningún delito, por supuesto. Lo que no pensó este sujeto/a es que el éxito del principal equipo de la ciudad en la que trabaja (está claro que la "fuente" debe ser de aquí), es directamente proporcional a sus posibilidades de crecimiento profesional. No es lo mismo para nadie que el Córdoba esté en 1ª que en 2ªB, pero quienes más notarían la diferencia son precisamente los periodistas. 

La segunda es de difícil respuesta. ¿Dónde termina el marujeo y empieza el periodismo? Si seguir a un usuario en Twitter y publicar sus twits en toda una agencia como EFE es periodismo, voy a empezar a echar currículos. Eso podemos hacerlo todos. Yo habría Jurado que la agencia EFE era un ejemplo en el periodismo de este país, pero supongo que la crisis también la habrá alcanzado. ¿Estarán aplicando las nuevas medidas del gobierno, antes de aprobarse, y dando minjobs a becarios que aun no han terminado la carrera? ¿O están siendo inundados por las redes sociales, como el resto de los ámbitos de la sociedad del siglo XXI? Si es esto último, los verdaderos periodistas deberán reinventar su profesión, sino quieren verse sepultados por los intrusos.

Pajarracos aparte, deberíamos haber escuchado todos a Ned Stark cuando nos avisaba, una y otra vez, de que se acercaba el invierno. Aun así, el pobre mío perdió la cabeza, como nos pasó a nosotros en Los Pajaritos. Va siendo hora de que la encontremos y nos la volvamos a enroscar pronto, porque se trata de los que se queden sin ella sean otros pajaritos: los que volarán el domingo en el Arcángel.

domingo, 19 de febrero de 2012

Paco: Mourinhadas no, gracias

Han pasado las horas suficientes para evitar un juicio en caliente, y, una vez concluida la resaca numantina y las referencias al patinazo sobre hielo, cabe reflexionar sobre el asunto.

En mi modesta opinión de no-entrenador y sí-seguidor, creo que Paco Jémez se equivocó por partida doble. En primer lugar, dando la batuta del centro del campo a dos puristas del balón como Caballero y Hervás, cuando, viendo el estado del ¿césped?, procedía más haber sustituido a alguno de ellos por un jugador como Alberto Aguilar, que destruyera juego, en vez de apostar por el esmoquin y el tiki/taka. Incluso habría cabido el recurso de instalar a Gaspar de stopper por delante de Tena y Prieto. El cordobés, que estuvo negado, ya ha jugado ahí en ocasiones, y quizás esta vez hubiera tenido sentido esa posición.

No es mejor entrenador el que repite una táctica hasta la muerte, sino el que sabe amoldarse a cada rival, a cada partido, a cada situación. Si a Paco no le gusta el patadón, a mí tampoco, pero el viernes no cabía otra: jugar al mil por cien en defensa, colocar músculo en el medio campo, e intentar cazar alguna arriba, desmontando la mejor aclimatación al entorno de los sorianos.

En segundo lugar, Paco yerra al echarle la culpa al empedrado, es decir, al hielo. Que yo sepa, los dos equipos jugaron en el mismo terreno de juego, con iguales oportunidades, y once contra once. Si Paco pensaba que aquello era un circo podría haberlo comentado antes del partido, y no esperar a que se consumara la goleada. ¿Hubiera repetido lo mismo con un resultado a favor?. Entiendo que las excusas son el recurso de los impotentes, y no me gusta que mi entrenador recule y suelte mourinhadas.

Comenté antes del encuentro que el de Soria era el partido más difícil del Córdoba hasta final de temporada. No me equivoqué. Ya no volveremos por allí hasta ¿el año que viene?, y eso es lo positivo. Si ellos cuentan con esa ventaja y la saben poner en valor, pues mejor para ellos. Cabe el cabreo, el mosqueo y mucho más, pero no incidir en echar culpas a todo lo que se menea, por muy obvio que parezca.

No es momento de mirar atrás, sino de pensar en lo que tenemos delante. No es una frase hecha, sino la creencia firme de muchísimos aficionados que piensan que lo de Soria no fue más allá de un accidente. La noche de autos, en Twitter, me sorprendió agradablemente la reacción casi unánime de los seguidores blanquiverdes. Ánimo, ánimo y más ánimo, fue la consigna más repetida en la web. Ojalá esta rutina de ir a muerte con el equipo continúe y no caigamos de nuevo en el ya manido derrotismo al que por aquí estamos demasiado acostumbrados.

Creamos sin ambages en quiénes nos han hecho confiar como no lo hacíamos desde que existía el NO-DO, y demos lo mejor de nosotros en la seguridad de que ellos sabrán correspondernos. Que así sea.

viernes, 17 de febrero de 2012

El Córdoba se estrella bajando el Tourmalet

Corría junio del 2003 cuando Beloki y Armstrong bajaban el puerto de La Rochette, mientras se jugaban el Tour. Ambos habían coronado con las fuerzas casi intactas, pero en la bajada, el ciclista vasco tuvo una gravísima caída que lo apartó del primer nivel mundial. El americano, hizo malabarismos por la hierba, esquivó a motos, aficionados, compañeros, a los gendarmes, a la desdicha...y se mantuvo en pie. Ganó ese Tour y dos más. El Córdoba, después de una aceptable subida a los puertos más complicados de la temporada, ha hecho la del pobre Beloki, y se ha destrozado en Soria. O, más bien, el Numancia lo ha machacado. 

A los blanquiverdes les tocó empezar atacando la zona helada, en la que parecía imposible marcar. Los resbalones de los delanteros cordobesistas se sucedían, como la de los niños que se ponen sus primeros patines en una pista de hielo. Aun el Numancia nos respetaba, era el tiempo en el que sus futbolistas repasaban mentalmente los vídeos de las exhibiciones del Córdoba ante los grandes. El pulso no parecía decantarse por nadie y los cordobesistas nos las imaginábamos felices: dejábamos atrás la Antártida, donde el gol era un utopía, y nuestra portería seguía a cero, principalmente gracias a un imperial Fernández. Nuestras pajas mentales fueron destrozadas por un viejo fantasma, un ex. Juanjo aprovechó una jugada a balón parado, como hacen todos los equipos cuando el verde, el viento, la noche o la suerte no acompañan.

A pesar del gol tardío, muchos soñábamos con que Hervás, Borja y algún otro, dejaran el frac en los vestuarios y sacaran los piolets, para atacar con brío ese área bendita, sobre la que esperábamos florecieran nuestras ilusiones de remontada. No ocurrió. Los delanteros sorianos convirtieron el glaciar, en el que resbalábamos una y otra vez durante la primera mitad, en un campo de vino y rosas. Hicieron cuatro goles y pudieron ser alguno más, demostrando que no había excusa ninguna: ni el gol postrero de la primera parte (el Almería nos ganó a pesar de ello), ni el frío (se jugó sobre cero todo el partido), ni el hielo. 

Pero lo que más me dolió no fue la derrota, ni incluso la goleada, ni tampoco que veamos el objetivo un poco más lejos. Lo peor, por lo que no me acostaré hoy tranquilo, es que ya no puedo decir aquello que tantas veces ha salido de mi boca esta temporada: este equipo da la cara siempre. Hoy no la ha dado. Esta noche el Córdoba ha escondido el rostro, pero el Numancia se lo ha buscado y se lo ha partido. Esta ha sido la realidad y como tal hay que decirla. Aquí no se abrazan farolas jamás. 

Ahora bien, este equipo no repetirá la desdicha de Beloki. Se levantará como ha hecho ya tantas veces. Las dos últimas veces que nos metieron 5, conseguimos los objetivos,¿recuerdan Ferrol?. No se acaba aquí el Tour. Queda medio centenar de puntos, muchos de los cuales engrosarán nuestro casillero a poco que volvamos a ser nosotros. Si yo fuera canario, no volaría mucho por el cesped del Arcángel el domingo, porque pájaro que vuela, a la cazuela.

jueves, 16 de febrero de 2012

El emigrante blanquiverde

Cuando llega el día que, por motivos laborales, tienes que abandonar tu tierra, te invade una mezcla entre tristeza e ilusión. Tristeza porque añorarás a los tuyos e ilusión porque empiezas una nueva vida desde cero.

Ese día llegó para mí el junio pasado y mi destino fueron las tierras alicantinas. Aun lo estaba asimilando cuando recibí una llamada telefónica de un amigo que, entre cumplidos típicos, soltó lo que en aquel momento fue para mí una importante sacudida: ¿te vas a hacer socio del Córdoba?. Reconozco que durante este cambio tan grande, con las despedidas, las emociones, la mudanza...no me lo había llegado a plantear. Después de pensarlo unos días, decidí pasar a simpatizante, que es lo que me permitía mi economía. Puede parecer una tontería, pero guardar el número de socio es importante para mí.

Van pasando los partidos y Marca TV se convierte en mi mejor amigo. Si toca Gol T, me veo loco para encontrar un bar donde me pongan a mi Córdoba: “¿Fille, juega el Betis?”; “No, el Córdoba” respondes rotundo; “Ah, el Córdoba, ya, ya”, dicen mientras me miran con cara extraña.

Es duro no poder ver a tu equipo en directo y más aun no poder acudir a los partidos que te pillan cerca, como Elche o Alicante, porque te coincide con el trabajo por el que has cambiado tu camino. Desde aquí seguí toda la locura que envolvió a la eliminatoria con el Español. Un amigo me llamó cuando el Arcángel lleno estaba cantando el himno y yo, con las lágrimas saltadas, le abrí el manos libres a mis compañeros de trabajo. Supongo que pensaban que estaba loco y más cuando a los pocos días les conté que había estado en Murcia viendo al equipo. “¿Solo?”; “Sí” contesté; “Estás fatal de la olla”.

Me dieron unos días de vacaciones y pude volver a ver a mi familia, mis amigos, mi barrio y mi Córdoba. Aproveché al máximo la entrada que me correspondía por el carné de simpatizante para ir a ver el partido contra el Elche. ¡Qué bien lo pasé esa mañana! Cafetito y rumbo al Arcángel, más temprano que nunca, para ver por primera vez en vivo el fondo sur. Partidazo y victoria. Lástima la lesión de Charles que lo empañó todo un poco.

Y así llega el momento de partir otra vez al destierro. Es cierto aquello de que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Todos los que vivimos fuera de nuestra tierra, sentimos una sana envidia de no poder disfrutar a nuestro equipo en el Arcángel, en este año que está cambiando nuestra historia. Todos tenemos que disfrutar, allá donde estemos, este momento. Sin embargo, los cordobesistas no olvidamos quienes somos: en un balcón de la provincia de Alicante, ondea brava la bandera blanquiverde.

Rafa Gallardo

Edición: Rafa Japón

martes, 14 de febrero de 2012

Conversaciones con Sergio Medina (y II)

Ayer les mostramos la primera parte de nuestra conversación con Sergio Medina. Aquí tienen la parte final, tan interesante o más que la primera.

— ¿Es importante para el club tener el filial en tercera?

 Y si es en 2ªB, mejor. Además queremos que juegue de la misma manera que el primer equipo. Este fue uno de los motivos del cambio de entrenador. Lo que quiere Paco es que si se sube a un chico, no haya que explicarle como se juega porque el filial juegue a lo mismo que los grandes, y esto no estaba pasando. 

— Entonces si queremos plantar semillas de estilo en la cantera, es porque Paco va a estar aquí muchos años.

— Nos encantaría. Nosotros tenemos una filosofía. Cuando vinimos traíamos una idea de fútbol que es la que queremos implantar en el Córdoba y pensamos que las personas que mejor lo harían serían Luna y Paco. Si algún día Paco se va, que ojalá esté aquí toda la vida, vendrá otro que siga con la filosofía que nosotros tenemos. Queremos que esta filosofía esté por encima de las personas.

— Aquí pensamos que firmaron a Luna y a Paco siguiendo el consejo de la anterior directiva.

— No. Pensamos que serían perfectos para implantar nuestra idea de fútbol. Y el objetivo es que esto sea así desde los alevines al primer equipo.

— ¿Se Paco se convertirá en nuestro Ferguson particular?

— Ojalá. Eso significaría que estamos arriba.

— ¿Luna también es tan bueno como parece?

— Aquí todos son muy buenos. Hay un equipo que trabaja muy bien en este campo y lo hace rápido.

— De las futuras ventas, ¿se invertirá algo en la cantera?

— La cantera será crucial por eso queremos empezar cuanto antes la ciudad deportiva. En el futuro queremos que el peso fundamental en la plantilla lo tengan jugadores cordobeses y para ello es clave tener una ciudad deportiva a la altura. 

— Para todo esto hace falta dinero y no hay por ningún sitio. Solo se me ocurre que puedan llegar ingresos por ventas de jugadores.

— Hay formas de que una ciudad deportiva salga gratis y además reporte algo de dinero. Estamos trabajando en ello. La coyuntura económica no es buena. Estoy seguro que en otra época estarían las excavadores ya trabajando. Pero lo vamos a conseguir.

— El tema de la semana pasada fue la cláusula de recompra que posee el Rayo por Borja. ¿A cuánto asciende?

— Exactamente no lo sé, pero está por encima del millón de euros. Para mí Borja es el mejor jugador de la categoría.

— Hemos hablado de que ojalá Luna, Paco y Borja se queden mucho tiempo pero, ¿y usted?

 (Se le "ilumina" la cara) Sí, sí, toda la vida. Es que estoy encantado. Me gusta la ciudad, me encanta el club y la afición.

— Seguro que se llevarán algún palo, pero a su favor tienen que el listón lo tienen a la altura del suelo.

— Lo tengo claro, la gloria en el fútbol es efímera. Sobre el listón no puedo decirle mucho. Está claro que por ser de fuera tenemos que demostrar el doble de los que había, que eran de aquí y por ese hecho es posible que se les perdonara alguna cosa, como ocurre en todos lados.

— ¿Qué influencia real tienen ustedes los directivos en que entre la pelotita?

— Mucha, para eso ponemos a los que tienen que meterla. Pero, evidentemente, hay cosas que se nos escapan. El Chelsea perdió una copa de Europa porque Terry se resbaló al tirar un penalti. Ahí no podemos llegar. Lo maravilloso del fútbol es que se decide en detalles que no están al alcance de nadie. El fútbol es el deporte donde un fallo o un acierto es más decisivo, y quizás por esto nos vuelve a todos locos. Pero sabemos que cuando se gana, gana el equipo, y cuando se pierde, pierden los directivos.

— El presidente, ¿es más empresario o enamorado del fútbol?

— Enamorado, sin duda.

— ¿Me conseguirá una entrevista con él?

— Claro, cuando quieras.



Evidentemente, le he cogido la palabra. Prometo darle a Lorena, jefa de prensa del club, un breve descanso, pero pronto estaré molestando por allí otra tarde de viernes. Nuestros lectores lo agradecerán.

lunes, 13 de febrero de 2012

Conversaciones con Sergio Medina (I)

Cuando le comenté por Twitter a Sergio Medina (1980) que me apetecía charlar un rato con él, tardo un minuto en decirme: el viernes 10, a las 17 horas nos vemos en el estadio. Este periodista, profesor y empresario (dirige varias web de viajes) es consejero y portavoz del Consejo de Administración del Córdoba C.F. Este es el cargo oficial. El oficioso es aun más importante: Sergio es la mano derecha del presidente.



— He estado repasando su currículum y lo primero que se viene a la cabeza es, ¿qué hace usted aquí cuando podría estar en cualquier otro sitio?

— Ayudar y trabajar. Influye también que conozco a Carlos desde hace años.  

— ¿Cómo es que se han juntado un colchonero y un merengón para dirigir al Córdoba?

— (Se ríe). ¡Bah! si yo ya soy más del Córdoba que del Atleti.

— No me diga usted eso...

— Yo soy socio del Atlético desde que nací y lo seré hasta que me muera. Pero desde que estoy aquí puedo asegurarte que vivo mucho más intensamente los partidos del Córdoba que los del Atlético. Al Calderón voy solo cuando no coincide con el Córdoba, ni me lo pienso. Es posible que influya que la gente que lleva el Atlético no sea de mi agrado. En mi familia, todos atléticos, se quedan asombrados cuando viendo por la televisión algún partido del Córdoba al que no he podido asistir, me pongo de los nervios. Es más, cuando volvemos a Madrid después de alguna derrota nadie habla e incluso me cuesta hasta dormir, como cuando era pequeño. Y todo esto en medio año.

— ¿Qué opina del cordobesismo?

— Me siento muy identificado desde el primer día, quizás por la similitud con la afición del Atlético. Sin embargo, veo que cuando el equipo más lo necesita menos se le anima. Parece que el estadio calla asustado cuando nos aprieta el rival y es precisamente ahí cuando más falta hace su apoyo. Hay que perder el vértigoSobre todo hay que cambiar la mentalidad y la exigencia.  La gente tiene que exigirnos y así todos nos pondremos las pilas. Si la ciudad se duerme, nosotros nos acomodamos. Cuando llegamos le dije a Toni Cruz que la gente debe pedir, como mínimo, llegar a las eliminatorias de ascenso. Tienen que pensar que somos la 12ª ciudad de España y que, como mínimo, hay que estar en primera. Si el Getafe está en primera...si del Getafe no hay nadie, la mitad son del Madrid y la otra del Atlético.

— Aquí también hay mucha gente que no es del Córdoba.

— Eso sucede en todo el país, porque en España no hay cultura de fútbol. En Inglaterra la gente es del equipo de su barrio y del de su ciudad. La gente de Midway es del Midway FC y punto.  En Barcelona hay más gente del Madrid que del Espanyol y en Madrid hay más gente del Barcelona que del Atlético y eso es un drama. En Córdoba pasa lo mismo,  pesan mucho los más de 40 años sin pisar primera, pero tenemos que intentar que la gente sea solo del Córdoba.

— Como aficionado quiero felicitarle por convertirse en nexo de unión entre la afición y la entidad. Parece que su Twitter echa humo las 24 horas.

— Estoy todo el día enganchado, porque creo que hay que atender a la gente. A mí me gustan mucho las aficiones. En el campo hay dos espectáculos, el del terreno de juego y el de la grada. Creo, además, que los dueños de los equipos son los aficionados, que son los que tienen el sentimiento, conocen la historia y mantienen vivo al equipo. Por tanto a la gente hay que quererla y escucharla, porque además te van a ayudar ya que son los que mejor conocen al club.

— Parece que desde el club por fin han entendido lo importante que es internet en general y las redes sociales en particular.

— Las redes sociales son muy importantes. Yo soy profesor de un máster de redes sociales. La prensa ha perdido poder como tal. Cuando yo trabajaba con Jose María García, me dijo en una ocasión: a las 12 de la noche la gente no quiere saber lo que ha pasado durante el día, quiere saber lo que piensa García de esas cosas. Entonces era cierto, pero hoy día, ya no tiene sentido.

— Otra de nuevas tecnologías, ¿sigue www.blanquiverdeblog.es?

 Claro que os leo. Sois el único blog del Córdoba, ¿no?

— Bueno, hay otros, pero quizás este sea el más seguido por su constante actualización.

Es muy difícil llevar actualizado un blog, pero dicen que si se supera el año el trabajo más difícil está hecho y eso ya lo habéis conseguido.

— La gente no ha entendido bien el cambio de marca, ¿qué fallaba si la camiseta costaba 14 euros y se vendía a 55?

Con la marca CCF, el primer año de la camiseta era deficitario y el segundo era rentable. Además estaba el problema logístico de encargarlas, distribuirlas, etc. y creo que si queremos crecer tenemos que hacerlo con una marca grande. Es una manera de eliminar riesgos, ya que en caso de pérdidas, Nike las asume. 

— ¿Las camisetas seguirán al mismo precio?

— Sí.

— Tampoco ha gustado que la camiseta que vestirá el Córdoba el año que viene, la esté vistiendo un equipo de La Rambla.

— (Se sorprende) ¿La misma? Pues no lo sabía. Nike nos aseguró que la camiseta se sacaría del catálogo, pero con las que se hayan vendido previamente no podrán hacer nada. El problema ha sido la falta de tiempo. No ocurrirá para posteriores temporadas, donde se trabajará en el diseño desde mucho antes. Teníamos que elegir la que se ha elegido porque era la única de rayas verticales. Había una parecida a la del Celtic, con rayas horizontales, pero evidentemente ni lo pensamos. 


— ¿El merchandising seguirá siendo CCF?


— Sí, aunque Nike no solo hará la ropa deportiva. También llevará una línea casual. Mañana (por el sábado) vendrán para ver donde ponemos una tienda Nike. Tenemos pensado hacerlo en el local que ocupaba la Federación de Peñas.

— Es que para los futboleros la camiseta es muy importante, es como nuestra segunda piel.

Lo sé, porque soy aficionado al fútbol. Si el Atlético sacara una camiseta con más blanco que rojo la gente se cabrearía igual  y por ello entiendo que aquí nos preocupemos también por estas cosas. Las sensibilidades hay que entenderlas.

— Aquí tenemos una pelea muy grande con todo el mundo para intentar que nos llamen blanquiverdes, pero ya sabe que muchos siguen hablando de verdiblancos como si fuéramos el Betis. 

Eso denota que estamos creciendo, que hay rivalidad. El fútbol es una cuestión de filias y de fobias. Quieres que gane el tuyo y que pierda el otro. En Valencia la gente era del Madrid hasta que crecieron. Ahora son antimadridistas.

— Es que a la gente le gusta ganar, aunque también se aprende de la derrota.

— Yo es que soy muy ganador en la vida. Cuando perdimos en Barcelona la gente decía que estaban orgullosos de perder así. Pues yo estoy cansado de estar orgulloso de perder. Se puede perder con honor, sí, pero estoy muy jodido igualmente. Hay que ganar.  Hay que dejar de escuchar, que así sí se puede perder, eso hay que cambiarlo.

— Otra crítica por mi parte viene por el tema de los abonos de media temporada. Se hizo tarde y mal.

— Sí. Este tema ha sido debatido durante horas aquí. Yo aposté por ello, porque hay clubes en primera a los que le funciona, pero primero se decidió que no y después se sacó ese bono que no ha tenido éxito, porque se han vendido 80. No se hizo bien. También creo que se hacen ofertas muy buenas y no llegan a toda la gente. No se entera toda la ciudad y eso tenemos que mejorarlo.

— Sin embargo, el tema de la publicidad parece que va funcionando.

— Sí, el patrocinio de La Oportunidad nos va a venir muy bien. Eso y el ahorro de la ficha de Balsas también.

— Un gran tío.

— Lo mejor que me he encontrado en el fútbol y llevo toda la vida. No es normal encontrarte una persona así, que estuviera tan metido y tan a gusto casi sin tener protagonismo. Una vez fuimos el presidente y yo a la ciudad deportiva y nos sorprendimos cuando lo escuchamos cantar en el vestuario como si fuera un barra brava.



Debido a la extensión de la entrevista, mañana colgaremos la segunda parte, en la que el futuro y la cantera fueron los ejes de la conversación...¿te la perderás?

sábado, 11 de febrero de 2012

Toi fumao


Salí de casa con tiempo de llegar al Arcángel sin agobios y charlar con el personal un ratito. A la vuelta de la esquina alguien me gritó:
- ¡Paco, tíoooo! ¿Cómo te va, mushashooo?.
- ¡Coño! ¡Piltrafa! ¿Qué haces fuera del trullo? ¿Te han dao la condicional?
- Sí, ¿Cómo lo ves? ¡Peaso de abogao que tengo, tú! ¿Hase un pitillito?
- ¡Vamos a echarlo, Piltrafa, que tengo tiempo!

No sé si fue el solecito de la tarde, o la incansable charla del Piltrafa, pero a los cinco minutos de palique y una vez tiré al suelo la colilla, empecé a sentirme extraño. Al despedirme de mi amigo, comprobé que estaba algo mareado, y, sin esperarlo, apareció ante mí un tranvía en cuya cabecera se leía: "Campo de Fútbol"

Yo flipaba, pero, estando como estaba, subí, pregunté donde pagaba y un viajero me indicó:
- Es gratis, macho.

Yo me notaba raro, como levitando, pero me encogí de hombros y me dejé llevar. Llegué en un plisplas. El tranvía paró junto a una de las puertas de Tribuna, en la cuidada zona ajardinada que circunda el Estadio, junto al vigilado aparcamiento subterráneo con diferentes rampas de acceso en el que, con tranquilidad, entraban los vehículos.

Accedí a mi localidad en el instante en que saltaban los equipos al terreno de juego. El Valladolid de negro, con una estrecha franja blanca bastante fashion. El Córdoba, estrenando sponsor, con la blanquiverde. Y empezó el partido. Yo no me encontraba del todo bien, aunque a ratos, el frío de la tarde incluso me sentaba bien. Pero no, aquello no era normal. Nuestro equipo llegaba arriba y en cinco minutos ya habíamos tenido tres. Aquí pasaba algo. Jugábamos como nunca. Nos los estábamos comiendo con patatas.

El Valladolid no sabía qué hacer. Muchos nombres y poco juego. El mejor equipo de la categoría no sabía como frenarnos. Con Hervás casi de segundo punta y Caballero llevando la manija, el peligro se barruntaba en cada ataque. Patiño se peleaba con dos torres, y, casi siempre, salía victorioso. ¡Este no es Pati, que me lo han cambiao!

El uno a cero, con jugadón de los nuestros y cante del portero pucelano, hacía justicia. Descanso.

- "Me estoy meando desde que era chico", le dije a mi compi de asiento, mientras salía rápido buscando una micción sin colas, lo cual, en el servicio de caballeros es materialmente imposible, claro. Llegué a los higiénicos aseos y comprobé la suave fragancia a rosas que despedían. "¡Se podría comer en el suelo!", pensé mientras un uniformado empleado del Club pasaba presuroso la mopa dándole al gres porcelánico un brillo sublime.

Al dirigirme a mi localidad, comprobé como varios aficionados utilizaban sus móviles o tabletas, para navegar por Internet, aprovechando la Zona WI-FI Free con 300 megas de velocidad.

Al sentarme, comprobé que la calefacción de mi asiento estaba demasiado fuerte y la bajé un poco. Me senté en el mullido asiento de cuero, la agradable y tenue música ambiental de Kenny G. dejó de sonar en los altavoces, y el segundo tiempo dio comienzo.

Nada cambiaba. El Valladolid no se acercaba apenas y nosotros jugábamos el balón rompiendo la estadística de la posesión. En los videomarcadores se veían las jugadas repetidas una y otra vez, en 3D, aunque lo de ponerse y quitarse las gafas especiales era un poco coñazo.

Foto: @luisalguacil (cordobadeporte.com)
Dos a cero, con golazo de Borja, y, de ahí al final del partido, tocándola como los ángeles, con el público, jugadores e incluso entrenador haciendo la ola, pitido final, y pa casa.

El tranvía esperaba en la puerta y, de nuevo, en un periquete, llego a mi destino. La nube en la que me encontraba no se me ha disipado. Sigo estando raro. No sé lo que me ha pasado. Voy a acostarme sin cenar. Me tomo un Ibuprofeno y me meto en el sobre. Hoy me han ocurrido muchas cosas. Mañana estaré mejor y, entonces, será tiempo de pensar donde acaba lo real y empieza la ilusión. Espero que el partido que he visto no sea un espejismo. Todo lo demás, me da igual. Me ducho, a ver si me quito de encima ese olorcillo raro que me ha dejado el pitillo del Piltrafa. Apago la luz y tarareo bajito el himno del Córdoba. Toi felí, me digo a mi mismo mientras cierro los ojos. Mientras mi mente le da vueltas a la moviola del partido entro en fase rem. Dulces sueños.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Caballero Balsas, qué le vaya bonito

Cuando Balsas llegó en verano, quien más quien menos esbozó una sonrisa. Esa pinta de delantero matador, con sus dos metros de fibra, parecía cubrir una demanda del cordobesismo, huérfano de nueves de este estilo desde Víctor Bermúdez y Mantecón. El primer gol contra el Hércules en pretemporada desató la ilusión de una afición que esperaba mucho del charrúa. Nadie imaginaba que sería la última estocada del torero.

Sea por lo que fuere, Balsas no se ha ganado el puesto. Sus participaciones en liga no han sumado ni medio partido en toda una vuelta. Era raro el viernes en el que aparecía en la lista de convocados. Desde primera hora parecía no entender las consignas de Paco en los entrenamientos: Sebas, a pesar de su aspecto de tanque, caía una y otra vez a bandas y se retrasaba buscando balones. Sin embargo, esto al míster no le agradó nunca. Él lo quería en el área, sin moverse, fijando y peleando con los centrales rivales. Después del partido contra el Almería en el Arcángel, llegó a poner a Ulloa como ejemplo a seguir. Está claro que la comparación le vino muy larga.

Nos hemos quedado con las ganas de verlo más. En muchas ocasiones en las que el partido necesitaba un cambio de aires, una vuelta de tuerca en ataque, echábamos en falta a Balsas. Pero él siempre estaba en la grada, a pesar de que los recambios en ataque no han aportado demasiado.

No obstante, es de justicia recordar dos momentos. El primero sucedió después del amistoso jugado contra el Málaga. Balsas jugo la primera parte y lo hizo muy mal. Los nervios y las ganas de demostrar más de lo necesario, le jugaron una mala pasada. Cuando acabó el partido, los periodistas le entrevistaron y él comentó que nunca había estado en una situación de ostracismo similar, pero "si tengo que llevarles el agua y alcanzarle la toalla a mis compañeros lo voy a hacer, y voy a tratar de ser el mejor en eso, colaborando desde la grada".  La segunda muestra del honor de este señor fue en la última noche de enero. Airam esperaba desde Castellón a que Sebas renunciara a la parte de su sueldo que le quedaba por cobrar. Sabedor de que se había convertido en un "estorbo", deportivamente hablando, el señor Balsas se comprometió a ello. No quedan muchos tipos como Sebastián Balsas en el mundo del fútbol. Sergio Medina me reconoció que es la mejor persona que se ha encontrado en su dilatada andadura por los despachos del balompié. Y me dijo otra cosa aun más bella de él que me la guardo para mí. 

Ojalá, señor, vuelva usted algún día al Arcángel, aunque sea vestido con otros colores. Me alegrará verle golear con el Bicho. Lo seguiré desde la lejanía: Argentinos Juniors ha ganado un hincha español. Qué le vaya bonito, caballero Balsas.


martes, 7 de febrero de 2012

Esmóquines García

Una sensación térmica propia de Groenlandia más que de una costa subtropical, provocaba que me apretara más de la cuenta a mis compañeros de grada. Tal era el frío durante esos primeros cuarenta minutos que todo parecía ir más lento, todo importaba un poquito menos.

Borja agarró otra pelota aburrida, en la prolongación del borde del área, cerquita del pico. Tenía muchas opciones cobardes: pasar a Fernández que andaba por allí, retrasar aun más a Garai o centrar a los delanteros como quien compra un billete de lotería. Yo no vi la opción de encarar a Corona, burlarlo con un caño antológico y ayudarse del palo de Esteban para golear, sin que este pudiera más que ver como la pelota entraba por la cruz.

Esta obra de arte hizo las veces de lingotazo mañanero de coñac del bueno. Se acabó el frío. Saltamos, nos abrazamos, disfrutamos, soñamos. Nos bajaron de la nube a base de pelotazos que nunca supimos gestionar. Pero probablemente, cuando pasen los años, seguiremos acordándonos de aquel maravilloso gol de Borja García en Almería.

Como el que pide prestado un esmoquin para una boda o una gargantilla de brillantes para aparentar en una reunión de poderosas, nuestro alquiler de Borja parece que acaba en verano. Los cuatro millones de euros de cláusula que a muchos se les antojaban escasos, resulta que han menguado a la mitad o incluso a la irrisoria cifra de 300.000 euros, según la fuente. Ojalá la crisis ejerza de paraRayos.

El carpe diem vuelve a aparecer en nuestras vidas. Lo más inteligente es seguir disfrutando de sus caños, pases, cambios de orientación, de su inteligencia y de sus goles. Estoy abierto al debate, pero mi opinión es que Borja es el futbolista con más clase que ha vestido la blanquiverde, al menos desde 1984, cuando me picó el bichito cordobesista. Eso sí, que nadie le coja cariño, sino la despedida veraniega le ocasionará un buen berrinche. 

Ahora que me acuerdo. Hay algo que puede evitarnos este mal rato. ¿Lo recuerdan? En esta semana de orejas gachas será complicado, pero es el objetivo que Borja y todos sus compañeros de fatigas tienen en mente. Les voy a dar unas pistas: empieza por A y quedan 19 fechas para conquistarlo.

sábado, 4 de febrero de 2012

El juego de la fortuna

Se nos apagó la luz en Almería. La flor de Lucas se agranda más y más, y ya se ha convertido en maceta. Sumando el gol fallado por el Córdoba en el descuento del partido de la primera vuelta en el Arcángel, con el encajado en el fatídico e interminable descuento de hoy, hemos cedido tres puntos ante el entrenador más rácano de la historia del fútbol, o el más laureado de la historia del antifútbol, que todo es cuestión de por dónde se mire.

No ha jugado el Córdoba un buen partido, pero la derrota se me antoja como injusta de todas a todas, por más que unos cuantos balones colgados a nuestro área por los almerienses al final del encuentro, nos haga pensar lo contrario. No hemos sido mejores, pero tampoco peores. El planteamiento inicial de Paco nos deparó la sorpresa de jugar como en casa, con dos atacantes arriba. Una verdadera declaración de intenciones. Caballero haciendo de Hervás, y Tena de Gaspar. El resto, los de siempre.

Se echó en falta al castigado defensa sobre todo en los nervios de los centrales al comienzo del partido, pero, conforme iba pasando el tiempo, nos dábamos cuenta que íbamos a tener chance. Y en éstas llegó Borja, fabricando una obra de arte cuyo único pero es que salió de un jugador que, provisionalmente, juega en Segunda A y no en la Liga de las Estrellas. En el Rayo deben estar haciéndose el harakiri viendo como, jornada tras jornada, un buen jugador se está convirtiendo en un verdadero crack. El día que deje atrás su intermitencia en los partidos y esos lapsus en los que desaparece, supongo que por su forma física, no habrá manera de retenerlo en Córdoba. Es nuestro principal activo, y creo que estamos condenados a su marcha.

Me niego a ser derrotista por un gol en el descuento en un fallo de marcaje. En absoluto. Soy y seguiré siendo optimista, por más que, a estas horas, el cabreo generalizado campee por la red. No es momento de críticas sino de apoyos, de hacer piña, de estar con un equipo que, seguro, nos devolverá de sobra toda la ilusión que en él estamos poniendo.

Recuerdo la pretemporada, y en ella, el esfuerzo del cuerpo técnico de conformar una plantilla competitiva, barata, implicada, y dispuesta a restituir al cordobesismo algo de lo que llevaba años careciendo: ilusión. Recordar aquel reto y mirar donde estamos ahora, me da fuerzas para pensar que, como dijo Laporta: ¡Coño!, ¡Que no estamos tan mal!.

Y he encontrado una comparación: Acaba de estrenarse una película, "El Juego de la Fortuna" ("Moneyball), protagonizada por Brad Pitt, en la que el actor se convierte en Billy Beane, gerente general de los Atléticos de Oakland, quien se empeña en armar un equipo de bajo presupuesto que luche de igual a igual con los poderosos. En una arenga a sus jugadores, les grita: "El problema que estamos tratando de resolver es que existen equipos ricos y equipos pobres. Después hay 15 metros de mierda. Y después estamos nosotros”, dice Beane para explicar la situación del equipo de béisbol que administra.

El Córdoba empezó la temporada con 15 metros de mierda encima, y con la oposición frontal de gran parte de los aficionados, que soñaban con la llegada de un segundo jeque que trajera Messis o Cristianos. Hoy, cinco meses después, somos un equipo respetado, que juega al fútbol y que aglutina a una ciudad en torno a él.

No rompamos ese cordón umbilical. Es el momento de apretar los dientes, gritar en plan Nadal "¡Vamooooos!", y seguir luchando, porque rendirse es de cobardes y, con Paco al frente, estoy convencido que no va a permitir entregar la cuchara.

Dejemos las lamentaciones y levantémonos. Hemos perdido una batalla. Ahora toca ganar la guerra.

jueves, 2 de febrero de 2012

Dos cordobesistas y una bufanda

Esperando el verde en el semáforo que da entrada al Arenal, el espejo retrovisor del parabrisas de mi coche me devolvió la imagen invertida de Charles sentado en el asiento de copiloto de su BMW, conducido por su mujer. Una bufanda gris solo me permitía ver su ojos, casi cerrados, que claramente mostraban el dolor que está padeciendo. Después de las cortesías típicas de las presentaciones en la rampa de las taquillas del Arcángel, le pregunté que si le dolía. "Solo un poco", mintió.

Ya sentados en la mesa de Lorena Sánchez, la jefa de prensa del club, le agradecí que hubiera tenido el detalle de charlar conmigo apenas un par de horas después de recibir el alta. "Tenía que agradecerte tus escritos. Solo he ido a ver a mi perro Kenzo, al que echaba mucho de menos, y después me he venido para acá. ¡Aun tengo puesta la ropa del hospital!".

Mientras yo explicaba a Lorena qué y quiénes son BlanquiverdeBlog, el dolor volvía a pintar su cara. Aunque no me apetecía recordárselo, le pregunté por la acción en la que resultó lesionado: "Ya no fue la sangre, que fue mucha, sino que la textura de esta era muy rara, como densa. El médico en la banda me dijo que había que cambiarme y no sé con qué palabras, pero yo casi le obligué a que me dejara volver." 

¿Te dolía?, pregunté. "Uf, un montón, pero al rato no me acordaba, estaba con muchas ganas de jugar al fútbol después de lesionarme. Y además ese partido, con el equipo como estaba jugando y ganando ya. Tenía que seguir. Ya en el vestuario, noté que tenía una especie de grieta en la cara y al meter la lengua en donde estaban los dientes que me faltaban la notaba aun más clara. Ahí empecé a verlo negro, pero fue cuando me hicieron todas las pruebas y me lo confirmaron cuando me quedé sin palabras". 

Pues no parecía que te hubieras quedado sin palabras, porque tu Twitter echaba humo, le dije. Sus cejas y seguro su boca volvieron a sonreír, "Es que las nuevas tecnologías ayudan mucho. Empecé a recibir un mensaje, otro, otro...así hasta más de 5.000. Llegaban de toda España: Pontevedra, Alicante, Madrid, Barcelona, por supuesto de Córdoba, e incluso de Elche. Puedo asegurarte que los leí todos y contesté a todos los que pude". Y también nuestra carta, le corté. "Sí, me emocionó mucho también. Llegó en mal momento para mí, porque los días de espera hasta la operación fueron durísimos. Imagina esas dos horas de retraso con las que me metieron en quirófano. Fueron interminables. Por ello, tu carta y los miles de mensajes que recibí me ayudaron muchísimo".

Pero todo salió bien, le dije, para evitar que se siguiera emocionando. "Sí, tengo que agradecer a los enfermeros que estuvieron pendientes de mí en todo momento, al Dr. Rodas que me operó y a todo el personal del Hospital San Juan de Dios en general. Por supuesto, a mi mujer que estuvo conmigo siempre y a mi familia. Y como no, a mis compañeros, el cuerpo técnico, el presidente y los directivos, la gente de prensa, los utilleros...". Todos, le conteste. "Sí, sí, absolutamente todos. Solo puedo estar agradecido a toda la gente del club".

Constantemente me preguntaba "¿Me entiendes?" más que por su castellano, casi inmaculado, por aquella bufanda que hacía que su voz saliese aun más apagada de lo normal. 

Hablemos de fútbol, le dije. Como aficionado le agradecí la temporada que nos están regalando. Le expliqué que aquí no estamos acostumbrados a futbolistas con tanta ambición, con tanto fútbol. "Todo empezó con muchas dudas, muchos cambios. Llegó Paco y cuando nos vio entrenar una semana nos dijo: No sabéis de lo que sois capaces. Empezó a convencernos y nosotros a creerlo. Queremos el balón, jugamos con él y además lo hacemos bonito. Eso se nota allá donde vamos. Antes decían, el Córdoba, esto está ganado. Ahora no, ahora esto ha cambiado. Nos respetan dentro y fuera. A nosotros en el campo y a vosotros en la grada, ¡si os suben hasta las entradas!", dijo riéndose. 

Tienes razón, le dije. En Sevilla empezaron riéndose de nosotros cuando animábamos en la grada y terminaron callados. "Hasta en el campo del Betis", me interrumpió, "nos dijo Paco: aquí no se ha venido a especular. ¡Esa frase la repite siempre!. Nos dijo: Si creéis que he venido a empatar, no os habeis enterado todavía".

La bufanda empezaba a caer conforme el fútbol iba centrando nuestro tema de conversación. Entonces se dejó ver la ortodoncia que le dejará la boca mejor que a Clark Gable en menos de lo que canta un gallo. 

Entonces, ¿os veis con posibilidades de ascender?. "Tenemos clarísimo que vamos a estar ahí". Charles, le dije, necesito que digas la palabra ascenso, porque aquí siempre ha sido un tabú y hay que empezar a educarle el oído al cordobesismo . "Pon ascenso cuantas veces quieras, nosotros vamos a ir a por él a muerte. Yo me volvería a partir la cara por ello". Quise explicarle, a él y a Lorena, que "casi" acaba de llegar, que siempre hemos sido un equipo acomplejado, con horror al éxito, el cual pensábamos estaba destinado siempre a otros. Le hablé de la larga penitencia por 2ªB y de lo estigmatizado que siempre estuvo el cordobesista en la ciudad. Cuando le comenté que el Córdoba había sido siempre un cementerio de elefantes, sonrío y dijo "Pues eso se acabó. Aquí hay un vestuario con mucha hambre y ganas de crecer en el fútbol. El grupo es fenomenal, en lo deportivo y en lo personal. No hay ningún truco, por eso estamos y seguiremos arriba. Eso sí, necesitamos el apoyo de la gente. Agradecemos, por supuesto, a los cordobesistas que siempre vienen. A los demás animarles también, no se aburrirán. Es fundamental sentirte querido y arropado, sobre todo cuando las cosas no salen. Que la gente viaje a Almería dice mucho de la afición de este club. Desde el campo es emocionante cuando los escuchas y más jugando fuera. Esta ciudad con más de 300.000 habitantes, este estadio casi remodelado, merecen un equipo mucho más arriba".

Necesito una foto para la entrada, dije. "Eso está hecho". Volvió a subirse la olvidada bufanda y posó para BlanquiverdeBlog junto a este que escribe. Acto seguido nos despedimos y nos encaminamos a nuestros coches. Salimos y entramos juntos. Recién salido del hospital, Charles fue al estadio solo y exclusivamente para hablar conmigo y con el cordobesismo. Nunca olvidaré este gesto, que define a un sobresaliente futbolista y a una persona de matrícula. Estoy seguro de que charlar de fútbol le animó: cuando llegó al coche, volvía a tener ganas de conducir.