jueves, 19 de enero de 2012

El hastío del pregonero

"De orden del señor Presidente, se hace saber, que las entradas para el crucial partido del domingo, que jugarán en el distinguido Estadio del Nuevo Arcángel los equipos de segunda división Córdoba y Celta a las 12 del mediodía, estarán a mitad de precio si un gentil abonado les acompaña a las taquillas".

Esto es lo único que nos queda a los cordobesistas, irnos al bulevar del Gran Capitán equipados con una corneta y subirnos a un contenedor o similar a pregonar la gran oferta. Quien más y quien menos, ha ofertado a sus familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos e incluso conocidos, no solo un partido de fútbol, sino una oportunidad de vivir una experiencia sin igual, donde el vello permanecerá erguido de principio a fin. Es más, ninguno de nosotros tenemos la impresión de estar "vendiendo la moto" a nadie, sino todo lo contrario. Estamos plenamente convencidos de que un banquete de sensaciones de tal calibre, vale mucho más que nueve míseros euros.

Sin embargo, los pregoneros cordobesistas comenzamos a hartarnos y meditamos pedir la jubilación anticipada o incluirnos en un ERE voluntario. Toda voz desea ser oída, pero la nuestra, por mucho que lo intentamos, no consigue tener la resonancia deseada. Al menos yo me voy conformando con que me devuelvan una sonrisa cortés, porque también he vuelto a escuchar el super ventas "yo que voy a ir con lo malos que son". Salvando las distancias, somos casi como los meritorios voluntarios que nos asaltan cuando paseamos por el centro para explicarnos lo bondadosa que es su ONG y para sacarnos algo de calderilla. Ahora sabemos como se sienten cuando miramos para otro lado al cruzarnos con ellos.

Pues yo, como les insinuaba antes, estoy empezando a cansarme. Rotundamente cierto es que la entidad necesita ingresos económicos y también que los futbolistas se inyectan una dosis extra de motivación si ven las gradas repletas, como sucediera en el partido del Espanyol, donde nuestra tarea de evangelización cordobesista parece que dio sus frutos. Pero tampoco me apetece que me califiquen de pesado, algo que ya ha ocurrido. 

Cordobeses y cordobesas en general, ustedes se lo pierden. Si piensan que es preferible gastarse el domingo esos nueve euros en una tostada y el café más la cerveza y tapa de las una, es su respetable y equivocada decisión. Si mientras saborean la rubia, me ven pasar apenado a eso de las dos, prefiero que no me pregunten el resultado, porque lo mismo me sale un "Vaya usted al campo". Por qué será que cuando paso levitando, nadie suelta el famoso "¿Cómo ha quedado el Córdoba?".

5 comentarios:

  1. Encima eso, todos esos que desaparecen cuando se gana y en cuanto se pierde un partido aparecen por ahí preguntando para luego añadir, convencidísimos: "claro que han perdido, como siempre."
    Da mucha rabia...

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  2. Desengáñate, Rafa. Eres aún demasiado joven para conocer la idiosincrasia del cordobés de a pie. Estamos en la ciudad de las excusas. Siempre hay una. Un día será un perol. Otra el frío, o el calor, o la lluvia. Otra la coincidencia con el enésimo "partido del siglo" en televisión. Que si hay que sacar suplemento. Que si estamos de puente. Que si estamos en crisis. Somos la afición del "quesi". Y este año, con el juego y los resultados del equipo, nos estamos pasando con el absentismo...

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  3. Mi abuelo siempre contestaba a la pregunta: ¿Cómo ha quedado el Córdoba?, con un escueto "Vaya al campo".

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  4. Yo al como ha quedao el Córdoba siempre digo que hemos ganao,tanto si hemos ganao,empatao o perdido.Y eso es lo que hay,el CCF para mí siempre gana,aunque pierda.

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  5. Según Sergio Medina van 2000 entradas vendidas.

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