miércoles, 30 de noviembre de 2011

Error infantil

Una de las cosas que la directiva está manejando con éxito es la política de precios para el aficionado. Ya desde el verano con el 10% de descuento a los abonados que realizaron el trámite en julio, un nuevo aire fresco parecía entrar en esta parcela, horriblemente gestionada antaño. 

En lo que respecta a las entradas también ha habido mejorías. Diferentes promociones han calado en el aficionado dubitativo, como por ejemplo la última de la que unas 600 personas se beneficiarán de una entrada gratis para el partido del Alcoyano por haber comprado una el día del Alcorcón y, además, haber presenciado una victoria blanquiverde.

Pero cuando he revisado los precios del partido de copa contra el Betis me he llevado una desagradable sorpresa. No solo los precios son caros, que puede entenderse si pensamos que nos "libramos" de pagar contra el Deportivo, sino que van a hacer pagar a los socios infantiles. Esto no se ha hecho nunca, que yo recuerde, en partido de medio día del club. 

Es fundamental sentar las bases del cordobesismo de los niños. Estos partidos, contra equipos de primera, son los que recordarán durante muchos años y a los que se referirán en un futuro cuando recuerden o cuenten batallitas de sus inicios cordobesistas. Debido a este sablazo, muchos padres optarán por quedarse en casa, perderemos dinero y, lo que es más importante, la posibilidad de arraigar el gusanillo blanquiverde en decenas de niños. El horno no está para bollos y menos en un partido entre semana, ante un rival venido a menos. Los responsables deberían tener muy cuenta el error que están cometiendo.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Confianza intacta

Reconocible en la victoria y en la derrota, los graves errores defensivos condenaron al Córdoba en Guadalajara. En el estrecho y corto Escartín, el equipo alcarreño asestó el primer golpe a la media hora, con una combinación donde más nos duele: a la espalda de la defensa. Dos minutos después, el Córdoba seguía grogui y Hervás perdió un balón que dejó solo delante de Alberto al mejor de los morados, Ernesto. Antes y después de los tres minutos que nos costaron el partido, el Córdoba fue fiel a sus ideas y a su juego de toque, a pesar de las reducidas dimensiones del duro verde. Silva hizo lucirse a Saizar en el 40 y Patiño tuvo el 2-1 al filo del descanso, pero su testarazo se marchó a un palmo del poste.

En la segunda todo continuó igual. Patiño, de nuevo fallón, tuvo otra antes de ser sustituido por un Pepe Díaz batallador. Pero en un saque largo del portero, una indecisión entre Fuentes y Gaspar, dejaron muerto el cuero a Aníbal, que cerró su completo partido con el tercero, en el que Alberto García pudo hacer mucho más. La mala tarde la maquilló Pepe con el 3-1 en un disparo raso desde la frontal. Honor a los casi 500 cordobesistas que estuvieron en el estadio alcarreño. Gracias. 

Los resultados de los rivales nos mantienen ahí arriba, a la espera del Alcoyano el domingo próximo. Mi confianza sigue intacta, este equipo sigue aportando detalles de equipo grande incluso en la derrota. En semanas como esta la afición debe demostrar que está a la altura del equipo. 

lunes, 21 de noviembre de 2011

Escuche, Don Carlos, escuche

Buenos días, sr. Presidente.

Desde este humilde rincón blanquiverde, voy a pasarle un pequeño examen una vez superados los 100 días desde que usted dirige nuestro barco. Llegó usted a prisa y corriendo con las calores, quizás sin conocer demasiado a fondo la idiosincrasia del cordobesismo. Como tonto no es, dio los mandos de la sección deportiva a gente de la casa, ya que las mejores revoluciones las hacen los lugareños. Éstos han puesto lo que faltaba aquí desde hace años, sentimiento y ambición. Por tanto, la evaluación en este ámbito es de notable alto, no solo por los resultados sino también por las actitudes mostradas: no está pagado ver jugar al Córdoba como lo ha hecho contra el Almería, Valladolid, Xerez, Sabadell, Alcorcón...al igual que nos entra un gustirrinín inefable cuando Paco mete un tercer delantero si el partido está complicado, sin importarle adelantar o quitar a un defensa.

En el terreno económico, su terreno, parece que la cosa también marcha. Los administradores no dicen esta boca es mía y cuando un inspector actúa de esta manera siempre es positivo. Su don de gentes le ha aconsejado sabiamente acercarse a esa derecha que casi va a reinar esta ciudad y este país durante muchos años. Algo caerá de esta amistosa relación, lo tengo claro. Si no es así, que a Nieto se lo lleven los demonios. Parece que las cuentas van cuadrando y que pronto saldremos de esta pesadilla llamada concurso de acreedores. Otro notable alto.

Ahora vienen los peros. Cuando dice y redice que no se fichará a ningún futbolista en diciembre creo que no está a la altura en ambición del cuerpo técnico. Está claro que el horno no está para muchos bollos, pero los pocos que ha horneado este año han salido exquisitos. Usted y todos sabemos que nos hacen falta 2 ó 3 refuerzos para aspirar a lo MÁXIMO. Y digo a lo máximo porque lo creo fervientemente. A día de hoy, solo hay un equipo que es superior a nosotros, el Valladolid. A ese equipo le dimos un baño tremendo en 45 minutos en su propio campo y solo la falta de gol y de profundidad de banquillo hizo que dobláramos la rodilla en el Zorrilla. Aun así lo tenemos a un punto, un punto nos separa del ascenso directo. Un lateral izquierdo que nos evite la debacle ante una lesión o bajón de Fuentes, y un delantero que le dé un respiro a Patiño y Charles, son cruciales para mantenernos ahí. 

¿De dónde vamos a sacar para pagarlos? Me diría usted si se dignara a leerme. No tengo yo mucha experiencia en asuntos de este tipo, sr. González, pero puedo darle una idea. El Almería abrió la campaña de abonos en enero el año que subió a primera. Tuvo unos cuantiosos ingresos. ¿Por qué no prueba? ¿Qué puede perder, un par de sueldos de 800€ de los taquilleros? Me consta que hay mucha gente ilusionada que se arrepiente de no haberse abonado en verano. Con la marcha del equipo, las crónicas tan maravillosas que provoca en todos los medios nacionales, ese fondo sur virgen y los dos o tres recitales que nos quedan que dar antes de Navidad, pueden hacer el trabajo. El cordobés, como españolito medio, va al viento que más sopla y hoy el vendaval viene del Arcángel. Con ello nos puede dar para pagarle el sueldo de medio año a un par de futbolistas que nos ayuden a remendar nuestras carencias de banquillo y que, además, nos acercarían a unas eliminatorias tan jugosas tanto deportiva como econónicamente hablando. Piénselo.

Bueno, relájase. Tiene un notable, pero como le digo yo a mis alumnos, no se duerma, que el curso siempre se hace muy largo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El fútbol se abona al Córdoba

López Silva en el momento en el que tira el caño a Agus
previo al tercer gol. Los ex ya no tienen su minuto de
gloria en el Arcángel, sino todo lo contrario.
Dudó mi madre en asistir hoy al estadio debido a la lluvia, a los accesos infernales y a la comodidad del braserito y la televisión. Según me cuenta, mis gruñidos y mi voz de desencanto mientras me lo comunicaba por teléfono le hicieron cambiar de idea.

El fútbol también decidió ir esta tarde al Arcángel, a pesar del barro herededado de la sub21 y de los charcos de tribuna. De nuevo los nuestros dieron un recital de casta, entrega y calidad. A este equipo no lo paran ni los fenómenos meteorológicos. El once ya lo corean los niños y amenaza con colarse para siempre en la memoria del cordobesismo. 

En la primera Fuentes demostró, de nuevo, ser de los tres mejores laterales de la categoría; Garai demostró que le ha dado al centro del campo un peso que no ha tenido nunca; Hervás, otra vez dueño y señor del partido, da la razón a los grandes que se fijan en él; Alberto agradece a Paco la titularidad salvando dos llegadas claras y Gaspar rebosa confianza y saber hacer.

Y ahora además somos un equipo goleador. Los dos de Borja de hermosa factura y el de Silva lo veremos durante el fin de semana en todos los informativos deportivos. Tres goles como tres soles, al igual que la semana pasada en Sabadell.

No tuvo el Alcorcón respuesta al vendaval. Solo dos buenas entradas de Saul por la izquierda, una de ellas finalizada en un trallazo imparable, fueron sus principales argumentos, ya que Alberto estuvo para salvar las otras dos llegadas peligrosas de los delanteros amarillos.

Mi madre me besaba al final del partido y me agradecía aquellos gruñidos que la hicieron acudir al campo. Este equipo merece que nos mojemos por él.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Las almorranas del cordobesismo

No sé si me joden más los profetas agoreros que se reproducen como esporas cuando nuestro equipo pierde, con afirmaciones como "...ya te dije que este año también estaríamos abajo", o los busca-excusas que escudriñan hasta debajo de las piedras cuando el equipo gana. Malafollás del fútbol, a los que más les valdría dedicarse, por ejemplo, a menesteres taurinos. Ahí, en más del 99,99 % de los casos siempre sale vivo el torero y muerto el toro.

Aficionados de regional, masoquistas del cordobesismo, que buscan, en plan séneca barato, la frase lapidaria para hacer creer a los pardillos que les escuchan, que entienden de fútbol.

Malajes como ellos solos, esperarán a que, cuando un año de estos suene la flauta y, a pesar de ellos, nos veamos en Primera, para sentenciar: "Vamo a estar desendíos en disiembre". Y se quedarán tan anchos.

Que yo sepa, el Sabadell no jugó con siete o con ocho, sino con once tíos -bastante talluditos, por cierto-, de una plantilla de 22 ó 23 jugadores. Y ese crack mundial internacional que faltaba por estar con su selección, el tal Juvenal, no era brasileño ni argentino, sino guineano, y el chavalote, muy conocido... en su casa cuando va a comer, ya no cumple los 30.

Que yo oyera, ni los comentaristas de Marca TV, ni los jugadores ni el entrenador catalán, se escudaron en las bajas para excusar la derrota. Simplemente, dijeron, nos han pasado por encima. ¡Toma ya!.

Pero ahora, desde Córdoba, salen los eruditos y quitan mérito a SUS jugadores, que, según todos los medios, hicieron un partido de lujo.

En matemáticas, dos y dos siempre son cuatro. En fútbol, es imposible saber qué hubiera pasado si... Por tanto, a lo mejor, con el guineano y el resto de la tropa en el campo, les hubiéramos metido seis. ¿Por qué no?. Que alguien me demuestre lo contrario.

No sabéis disfrutar de las victorias, sólo os mofáis de las derrotas. Vosotros no sois aficionados. Lo que creo que sois, me lo callo, aunque ya os he dado una pista en los párrafos anteriores. Dejadnos en paz que disfrutemos de juego y resultados, porque en la ilusión de los cordobesistas no caben las almorranas.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Señores, este es el Córdoba

Ni siquiera he dejado que termine el partido porque quiero expresar lo que siento en estos momentos. He estado esperándote un mes y esa larga travesía entre claros y sombras hacen que el reencuentro sea más bello si cabe. El Córdoba ha vuelto, lo ha hecho en la Nova Creu Alta de Sabadell, destrozando al equipo arlequinado que hasta el inicio del partido iba por delante en la clasificación y donde nunca hasta ahora se había ganado. Hoy se va a vencer y ¡de qué manera!. 

Si parecía que los primeros 15 minutos de la primera parte serían irrepetibles, quizás durante varios meses sino años, en la segunda parte el baño de fútbol está siendo aun mayor. Todos parecen haberse reecontrado: el incisivo Fuentes, el pausado y certero Garai, el rápido Silva, el virtuoso Borja, el peligroso Patiño y el letal Charles... Todos al servicio del compañero, siempre solidarios, siempre atentos en las coberturas, pacientes cuando hay que serlo y hermosamente valientes durante todo el choque. Decía Guardiola hace unos días, que el encuentro en San Mamés entre el Athletic y el Barcelona era un monumento al fútbol. Hoy nosotros hemos hecho otra obra de arte, tan gloriosa como aquella, digna de Wembley más que de un vetusto estadio medio vacío. Axel Torres, hincha del Sabadell, podrá dar fe de ello, ya que ha sido espectador de tan tamaña gesta.

De nuevo dormimos en fase de ascenso, donde debemos estar toda la temporada. El calendario que nos viene es bastante más asequible que el ya hemos dejado atrás, pero en esto del fútbol nunca se sabe. El primer objetivo serio a corto plazo debe ser terminar la primera vuelta en puestos de eliminatorias. La afición lo merece y los profesionales están demostrando que no se conforman con menos. Gracias por esta noche tan maravillosa.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Al Sr. Don Miguel Ángel Tena

Estimado Sr:

Sé que domina las nuevas tecnologías y probablemente me leerá. Hoy su profesionalidad ha brillado por su ausencia. Probablemente pensará que un jugador de su valía no debería haber saltado al terreno de juego en una pachanga disputada principalmente por juveniles y por suplentes. Es seguro que desearía haber estado descansando de la noche del miércoles en compañía de su familia o cenando en algún restaurante. Pero por respeto a su profesión, su actitud debería haber sido muy diferente. Diametralmente opuesta. 

Los mil y pico que nos hemos tragado semejante farsa nos merecíamos ese respeto. Quizás a usted le parezcan poco cinco euros, pero a esa miseria debe añadirle que hemos preferido ver a nuestro equipo arrastrarse a estar con nuestra familia. Cenando en un restaurante un miércoles a pocos de los que hemos estado en la grada nos verá, a nosotros no nos llega. Hemos pagado aunque sea poco, hemos decidido ir a nuestro estadio y nos merecíamos su respeto. Aunque sea en una pachanga. No tenía gana de jugar y lo ha notado todo el mundo. Debería pesarle. Piénselo.

La vergüenza torera la han puesto los jóvenes que han hecho lo que han podido o Quero, que se ha hartado a correr como un pollo sin cabeza. Ellos dormirán con la conciencia tranquila hoy, unos y otros han hecho su trabajo aunque no demasiado bien, pero el esfuerzo se realizó. Usted no, usted le ha faltado hoy el respeto a su profesión y a los que hemos decidido ir a verle. 

Probablemente habrá sido un borrón. No lo dudo. Me despido deseando que no vuelva a ocurrir.

domingo, 6 de noviembre de 2011

No habrá paz para mis porteros

Todo explotó en el minuto 93 del partido del viernes contra el Barcelona. Los catalanes pierden un balón que sale por línea de puerta y Alberto García se apresura para sacar rápido. Cuando se da la vuelta hasta tres compañeros (al menos son los que vi), Gaspar, Hervás y Charles, le piden ostensiblemente subiendo y bajando las manos que espere, porque sus fuerzas no dan para más. El portero hace caso a sus compañeros y espera a que estos cojan un último aliento y se coloquen en una posición más cómoda. No es más que un lapsus, 5-7 segundos. Durante este corto espacio de tiempo el Arcángel le dedica una sonora pitada al cancerbero, que se duplica justo al sacar, cuando el árbitro pita el final del partido. La bronca acompaña a Alberto hasta el tunel de vestuarios, hacia el cual se retira cabizbajo. 

Fenómenos similares se repiten periódicamente en esta casa, unas veces con más o menos razón, pero esta en particular me parece del todo injusta. Desde su vuelta a la titularidad, Alberto García no ha cometido un solo error grave. Los goles recibidos (el del Villarral, dos del Depor, uno del Hércules y el del Barcelona) han sido todos en uno contra uno o incluso en dos contra uno. En cambio, salvó tres mano a mano en el partido del Villarreal y otros dos en el choque ante el Depor. No ha cometido fallos con los pies sino todo lo contrario, se ha mostrado ágil y ha ayudado a sacar el balón jugado desde atrás. Ha estado seguro en los tiros desde fuera del área, como el que sacó a Espinosa el viernes. La nota desde el regreso es de notable alto.

Alberto tuvo un mal comienzo de temporada, es sabido y reflejado en todos los medios de comunicación y opinión, incluido este blog, en el que se exigía la contratación de otro guardameta que aumentara la competencia. Arias estuvo muy bien en los partidos que disputó, nada que achacar. Pero tampoco puede discutirse el rendimiento del pelirrojo desde que recuperó la titularidad. La bronca del viernes y los murmullos de otras tardes son injustos y sobre todo contraproducentes para nuestro equipo. 

Si Paco sigue confiando en el catalán llegará un día que tenga un fallo gordo, como lo tienen todos los porteros. Entonces la pitada será de órdago, aunque previamente nos haya hecho ganar varios puntos. El cordobesista es rencoroso en grado máximo. En el Arcángel nunca habrá paz para sus malvados.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Y encima se ríen estos cabrones


La sensación con la que salí del Nuevo Arcángel tras el empate contra el Barcelona B, es la de haber asistido a una intensa lucha entre la voluntad y la calidad, el comprobar como un equipo disciplinado como el nuestro, pudo hacer frente al mejor equipo B a nivel mundial.

Sí, no es una exageración. Los azulgrana, que con este equipo en Primera no bajarían de la mitad de la tabla, nos deleitaron con ese fútbol de memoria que ha llevado a sus mayores a copar títulos. "Salid y disfrutad", parece que les dice su entrenador, y ellos lo obedecen. ...y encima se ríen estos cabrones.

Entre esos "cabrones" -término admirativo y nada peyorativo-, vimos a un buen puñado de internacionales absolutos en dos o tres años, a más tardar. Montoya, Bartra, Deulofeu, Tello, Sergi Roberto, Espinosa... con la complicidad de Rafinha o Jonhthan Dos Santos, sólo echaron en falta -como nosotros-, instinto asesino arriba.

No, no es esta una entrada para ensalzar virtudes ajenas, sino justamente todo lo contrario. Ante ese equipazo, el Córdoba dio la cara, le echó casta y, sin la alarmante falta de acierto de los delanteros, o el precario estado físico de algunos jugadores, otro hubiera sido el resultado.

Fue un empate de calidad, un combate nulo entre el duro fajador y el fino estilista, un punto que hace aún más grande a un equipo como el nuestro que, con sus carencias y su falta de puntería, tiene una proyección de estar al final de temporada peleando arriba.

Tenemos margen de mejora, hay que hacer un pit stop, cambiar los neumáticos a superblandos y ajustar un pelín el alerón delantero. Hay que darle valium a un par de jugadores antes de salir, y un complejo vitamínico a algún otro. Y, sobre todo, hay que inculcarle a los futbolistas que deben buscar el rebufo de la grada cuando los aficionados animen, y abstraerse cuando piten o abronquen.

Esto es una carrera a 42 vueltas y quedan 30. Habrá salidas de pista, desfallecimientos de motor, accidentes y remontadas. Y yo estoy convencido que, con dos o tres reglajes, tenemos coche. Ni es un Red Bull, ni es un Mercedes ni es un Ferrari, pero yo, que soy muy devoto de "San Alcorcón del 4-0", aún creo en los milagros.