miércoles, 8 de junio de 2011

Déjà vu

Según Wikipedia, Déjà vu es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Pues este es el sentir del cordobesismo ante la jornada de ayer, culminada por los rumores de la vuelta de Paco Jémez al banquillo.

Después de la contratación de Luna, parece que la pieza de Paco encaja por sí sola, pero hasta que un periodista canario no nos ha abierto los ojos, no era uno de los favoritos.

En mi Déjà vu personal, mi memoria recuerda al calvo con recelo. Si bien es verdad que su capacidad de motivación a la afición es infinitamente mejor que la de Alcaraz, los últimos minutos de muchos partidos de aquella temporada 2007/08 hicieron bueno hasta a José González. Y esto es seriamente peligroso. Además parece que el buen año que vivió en Cartagena no maquilla los problemas defensivos en sus equipos, ya que en Gran Canaria los errores de los zagueros amarillos adelantaron su finiquito (junto con el de Luna).

Apriétense los cinturones que vienen curvas. Más a las 12 del mediodía, donde nuestro mecenas dará su primera rueda de prensa... 

martes, 7 de junio de 2011

El Porro y el Gafe


Si finalmente, tal y como parece, Juan Luna Eslava da su o.k. como Director Deportivo (¡Enhorabuena, Porro!), se matan dos pájaros de un tiro: uno de ellos es que un hombre válido, más cordobesista que el escudo, y que conoce el Club como el pasillo de su casa, sea el responsable de que la plantilla que se conforme sea competitiva, lo cual no está reñido con ser barata. También tendrá mucho que ver con las bajas que puedan plantearse. Y Juan no se va a casar con nadie.

Y colateralmente, por lo que me alegro doblemente, se le da un bofetón al Sr.Salinas que, si ya se lo había ganado por faltarle al respeto a lo más sagrado que tiene el Club, que es su afición, además, recibiría su merecido.

En Diciembre de 2008, Juan Luna sustituía a prepotente José González, ese que ahora, en Cádiz, se entretiene en insultar a todo lo que se menea para tapar sus fracasos. Tras una magnífica segunda vuelta, acabó la temporada sin recibir del Club propuesta alguna de continuidad, ni siquiera las gracias por los servicios prestados. El Sr . Salinas ninguneó al de Fernán-Núñez de mala manera y mintió como un bellaco cuando argumentó su no continuidad. Su idilio con Lucas Alcaraz era ya un hecho. Según dijo, era un entrenador con el suficiente carisma para poner un punto de inflexión en la historia del Club. No se equivocó. En Ley Concursal y con nuevo propietario... eso sí que es un punto de inflexión... aunque el guión no era éste, ¿verdad?. En fin, la venganza es un plato que se sirve frío.

Vaya año, Sr. Salinas!. Su Madrid bajo mínimos, su PSOE bajo mínimos, su credibilidad bajo mínimos -que le pregunten a Gaucci-, abandona el cargo de Presidente del Consejo de Administración de un Córdoba C.F. , al que deja en plena Ley Concursal, su jefe tiene que vender o casi regalar el Club, y, por último, aparece Luna Eslava. Tenga cuidado de no sentarse en un pajar, porque podría pincharse con la aguja.

¿No será que el gafe del Córdoba C.F. estaba en el palco?

lunes, 6 de junio de 2011

Una moneda al aire


La compra del Club por parte del Sr. González no me ha supuesto ninguna sensación especial. Es como si nos pusieran por delante un plato de carne o pescado que no hubiéramos probado antes. El resultado puede ser una exquisitez o una asquerosidad. Es una moneda al aire.

Eso sí, me ha sorprendido, y mucho, que las oficinas de Prasa hayan tenido unos días más calientes que el queso de un San Jacobo, como si se hubiera puesto un cartel de "Liquidación por derribo".

No conozco a fondo el acuerdo alcanzado. Es más, creo que nunca se conocerá por más que nos prometan transparencia, lo que me suena un poco a aquello de "excusatio non petita, acusatio manifesta". Ahora bien, lo único que espero es que Prasa haya dejado claro que, alrededor del Club, laten miles y miles de corazones blanquiverdes con los que no se puede jugar, independientemente de los ceros que pueda tener la cuenta corriente del nuevo propietario. Que el Sr. González tenga claro que el Córdoba C.F. puede tener un déficit importante en euros, pero un superávit impresionante en afición, en ganas, en ilusión...

Nadie puede de antemano presuponer si Prasa ha hecho bien o no en elegir a Carlos González. El tiempo dará o quitará razón y nadie podrá saber qué hubiera pasado si cualquier otro interesado hubiese sido el elegido. Ahora bien, el hecho de haber querido, sin éxito, comprar antes el Rayo o el Mallorca, y elegir ahora el Córdoba C.F., nos hace estar "casi" seguros de que, al menos, no nos va a decir aquello de "Comprar el Córdoba es un sueño hecho realidad. Soy blanquiverde desde pequeño."

Aunque, claro, uno que ya ha visto de todo, no se sorprendería de nada, ni siquiera de que apareciera algún otro comprador en la subasta poniendo más pasta encima de la mesa. ¿Qué tendrá un Club inmerso en la Ley Concursal para tener tantos novios?. ¿Hay algo que se nos escapa?. En unos días lo sabremos... o no.

jueves, 2 de junio de 2011

Con más pena que gloria

Así ha sido el paso Lucas por el Córdoba. Su adiós era casi anunciado ante la inminente venta que, ahora sí, parece definitiva. Su valedor era Romero, que saldrá por patas en breves.

En repetidas veces he expuesto mi punto de vista sobre el trabajo de Lucas aquí. La inversión que se hizo en su contratación no ha satisfecho los objetivos previstos, a pesar de tener tiempo en estos dos años para haber mejorado algo. Seguimos exactamente donde estamos cuando vino, en la más absoluta mediocridad. Sus muchos defensores piensan que, sin él, estaríamos ya en 2ªB. Sin embargo, ninguno de los argumentos que estos dan para explicar tal condicionada me convencen. Que si poca plantilla, que si poco dinero...sí, pero también poca capacidad de motivación tanto a sus pupilos como a la afición. En su debe pesa demasiado los dos horribles bajones de juego y resultados en la última parte de ambas temporadas. A nadie debe gustarle ver a su equipo arrastrándose por los campos, sin un objetivo y sin ninguna actitud. Bueno, a los que aplaudieron el día del Irún y el sábado pasado, a esos sí que les debe haber gustado. En su haber, mucha profesionalidad, ninguna salida de madre y los buenos partidos en casa del curso pasado.

Adiós, Lucas, qué te vaya bien. La gente trabajadora merece mejor suerte de la que tú has tenido aquí.