miércoles, 30 de marzo de 2011

Los dichosos 50 puntitos

Soy recurrente y cansino también ambicioso, si hablamos de fútbol, pero no hago sino ir en contra de la pesadez, el aburrimiento y la escasez de ambición de otros. Ya estamos cerca de los 50 puntos. El objetivo soñado por entrenador, jugadores y medios de comunicación ¿Y ahora qué hacemos? ¿Nos echamos a sestear?¿Probamos a chicos del filial? ¿Estudiamos nuevas tácticas? ¿Esperamos maletines?

¿Qué hacemos cuando todo esté hecho? Alguien cree que los jugadores, sabiendo que el trabajo que todos le piden de los 50 puntitos está hecho, no se van a relajar e ir de vacaciones. La afición dejará de ir al campo o irá de tertulia, porque no nos engañemos, cuando vamos a ver a nuestro equipo todos necesitamos una motivación, llevar un pellizco en el estómago que nos ilusione por luchar por el ascenso o no ilusione por salvarnos de todo lo contrario. Sino nos jugamos nada nos relajamos la afición y se relajan los jugadores. Siempre se ha dicho y es verdad, que el fútbol es un juego pasiones y un estado mental. El estado mental del Córdoba cada año es llegar a los 50 puntos, la pasión desaparece cuando el objetivo está cerca.

Cuando estemos en los 50 puntos habiéndose cansado todo el mundo de decir que ese es nuestro objetivo, quién se va a plantear otro. Nadie. No habrá pasión, repito, y el estado mental será de siesta, con ronquidos además. Las mejores entradas de aficionados al Estadio del Arcángel, han sido motivadas por unos de esos dos razonamientos, a saber: por estar luchando por el ascenso o por estar luchando por no descender.

¿Qué premio son los 50 puntos? ¿Qué aficionado de un equipo como nuestro Córdoba, se puede sentir ilusionado cuando se le propone que jugamos por los 50 dichosos puntitos? ¿Tanto trabajo supone tener ilusiones? ¿Tan humildes y pobres somos que ni soñar nos permitimos?

Vamos a soñar de una vez, desde el principio. Vamos a soñar con ascender desde el primer partido de liga. Ese debe ser el objetivo del Córdoba, por afición, por estadio, porque ya nos toca. Si en los últimos partidos de la competición nos toca soñar con no descender, pues eso haremos, pero vamos de una vez por todas a dejar de ser tan pobres y acomplejados.

Métanse los dichos 50 puntitos por donde puedan.
F.V.

lunes, 21 de marzo de 2011

Diez razones para ganar al Nástic


Existen muchas razones por las que el sábado hay que ganar al Nástic. A mí, sin rebanarme mucho los sesos, se me ocurren diez. Y ahí van:

1. Porque, a estas alturas, aún nos faltan doce o trece puntos para alcanzar el primer objetivo, que no es otro que la permanencia.

2. Porque, si vencemos, los catalanes, que en este momento marcan la frontera entre los cuatro que descienden y los que no, quedarían a siete puntos más el goal-average, lo cual nos permitiria a partir de ahora jugar sin demasiada presión añadida.

3. Porque los aficionados estamos hartos de una temporada tan irregular, y queremos de una vez por todas, mejor dicho, tenemos derecho, a soñar un poquito con el milagro de la liguilla.

4. Porque, independientemente de cotas mayores, el salvarse matemáticamente cuanto antes posibilitaría estar en el escaparate por si algún inversor se interesara por el Club, lo cual al día de hoy lo encuentro más complicado que ver un documental en Telecinco.

5. Porque, de cara a la próxima temporada, con un previsible presupuesto cercano a la indigencia, se podrían foguear canteranos aptos para formar parte del primer equipo. Para ellos, un partido en Segunda puede ser más importante que diez en Tercera.

6. Porque, igualmente, podrían ponerse en el mercado aquellos jugadores con fichas elevadas a ver si alguien viene a pescarlos y le quitan al Club unos cuantos granos...

7. Porque, con la salvación en el bolsillo cuanto antes, se podrían ojear jugadores de futuro -o sea, baratos-, de cara a incorporarlos la próxima temporada. Aunque, también es cierto que hoy, los técnicos del Córdoba, lo único que deben "ojear" es el Marca.

8. Porque al traspasar la barrera de los cuarenta puntos con tantos partidos por delante, y, por lo tanto, con la salvación tan cercana, se verían verdaderas fiestas del fútbol ante visitas de equipos como el Granada o el Betis, por lo que el Nuevo Arcángel no sería, como últimamente ocurre, un terreno casi "neutral", sino un hervidero. ¡Cuánto tiempo hace que no oímos eso de "Esto es Córdoba y aquí hay que mamar"!.

9. Porque, cuanto antes tengamos los deberes hechos, antes el Sr. Salinas podrá presentar su dimisión irrevocable, al haberse cumplido el principal objetivo, aunque sea un objetivo tan "miserable".

10. Porque sí, coño, porque sí. Y punto.

Y si a alguien se le ocurre alguna otra razón, puede comentarla. De momento, no le vamos a cobrar nada

martes, 15 de marzo de 2011

San Córdoba Club de Fútbol

Así deberíamos denominarnos. Ni Córdoba Club de Fútbol, ni S.A.D, ni otros eufemismos. San Córdoba. Ese debe ser nuestro nominativo.

Somos un equipo lleno de chicos buenos, con buenas, santas en realidad, intenciones. Estamos situados en mitad de la tabla clasificatoria, para qué hacer daño al Elche. Pobrecitos, ellos llevaban una buena racha y aspiraban a estar entre los seis primeros. Nada de fastidiarle la tarde. El próximo sábado, tampoco vamos a fastidiar al Tenerife. Se juegan la vida y nosotros tenemos un colchoncito de puntos. Nos podemos permitir perder y así no hacemos más daño aún a unos chicos que sufren tanto. Y así será todo la liga y así fue la anterior. Mientras que no estemos muy mal y nuestra generosidad ayude a otros, nos portamos como muchachos buenos. Como santos auténticos.

Esta noble conciencia en lo colectivo se plasma también en lo personal. San Raúl Navas, salió al partido el viernes pasado, con la santa intención de no quitarle el puesto a Alberto. Tanto tiempo, este pelirrojo, ha sido reserva para gloria de Navas, que ahora que puede disfrutar de su titularidad no se la iba a quitar por hacer un buen partido. Bien por la generosidad y compañerismo de San Raúl....¿Qué decimos de San Camille? Su cara de "yo no he sido" me recuerda al protagonista de la película de San Martín de Porres (Fray Escoba). Tanta bondad, tanta galantería, tanta gentileza le llevará directo al cielo. ¿Y San Tena? Metió un gol, por el que lógicamente pidió perdón. Pero no conforme con la penitencia dejó su parcela despejada para que los excompañeros del Elche, metieran sus dos goles, uno antes del pecado, otro después. Así podíamos ir enumerando las virtudes y bondades de nuestros buenos chicos. San Richy, tan alto y espigado, con esa cara de niño de primera comunión y de yerno perfecto para cualquier padre exigente. Que lejana su presencia a la de esos centrales con cara de malos y acciones de remalos. (Recuerdo por ejemplo a Ballesteros del Levante). San Luque desaparecido, San Callejón sin desborde, San Arteaga cansado, San Oriol estático, San Pepe Díaz por los suelos (en todos los sentidos de la expresión). Así todos. Bueno no todos. De todo este coro celestial se condena Charles, un diablillo que se nos ha colado no sabemos cómo.

Y el padre de este grupo de voces blancas, de esta escolanía futbolera, San Lucas Alcaraz rezando para llegar a los 50 puntos, pero no más, no vaya a ser que tengamos que luchar con otros equipos por metas mayores, y nuestros santos chicos se tengan que volver malos y feos.

F.V.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cuesta abajo

Si alguien ajeno a nuestros colores ha visto los dos últimos partidos de Córdoba, la idea principal que sacaría es que es muy sencillo ganarnos. Numancia y Elche, ayudados por nuestra "defensa" y porteros han conseguido derrotarnos con un par de centros cada uno. 

Después de la doble ración de cal de Xerez y Cartagena, viene la triple de arena. Ya miramos con susto hacia abajo y ni siquiera el descaro de joven Mane hizo que nos fuésemos del bar con una pizca de optimismo. 

Está claro que el equipo titular no funciona. Richi, Arteaga, Oriol y varios otros necesitan un banquillazo. Y si tienen que jugar los niños que jueguen. Por lo menos los sentiremos más cerca y ni siquiera se olerá la desgana que en los dos últimos compromisos ha flotado en el ambiente. Ahora el Tenerife, si no nos engañamos, rival directo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Así crece el cordobesismo

A pesar de que deportivamente el club lleva estancado unas cuatro décadas, institucionalmente el crecimiento de nuestro Córdoba es evidente. Ayer acompañé a mis alumnos y alumnas del del Instituto Guadalquivir al Arcángel, dentro de la preciosa iniciativa "Conoce tu club" llevada a cabo por el departamento de markenting. Desde el primer momento se nos trató de forma exquisita, siendo también muy comprensivos con el ruido generado por la chiquillería allá por donde íbamos pasando. 

A pesar de que Lucas y los suyos estaban entrenando a puerta cerrada, se nos permitió acceder unos minutos a la grada de tribuna, para que los muchachos y muchachas pudieran ver in-situ un entrenamiento de un equipo profesional. Por si esto fuera poco, nos acompañaron al cesped, donde todo el cuerpo técnico y los jugadores posaron y firmaron cuantos autógrafos pidieron los chicos y sobre todo las chicas. Su comportamiento fue en todo momento encantador. Para finalizar la maravillosa mañana, se les repartió unos balones con los que todos intentaron emular a sus ídolos en el verde del Arcángel, sin duda unos momentos que jamás se le olvidarán.

Por todo ello, mis más sinceros agradecimientos a toda la SAD, especialmente a Juan y la chica (perdón, no recuerdo tu nombre) que nos acompañaron en la visita. Así se hace afición.

http://www.cordobacf.com/noticias.php?id=5445

martes, 8 de marzo de 2011

Compadre, esta peli ya la hemos visto

Durante el último partido del Arcángel veía el fútbol y charlaba con mi compadre de asiento y penas. Mirábamos el ambiente, nos alegrábamos del buen clima, de las aficionadas bonitas (por cierto que cada vez hay más chicas, y eso es una alegría)…En fin una charla distendida… Un gol. Marcó Charles. Uno a cero, pues muy bien, fenómeno. Continuábamos nuestra tertulia. Nos empatan. Mal. Un disgustillo. Nos meten el segundo gol. Peor, cara de enfado. Un mal rato…. Un mal rato en nada comparado con los partidos de la temporada que descendimos y sobre todo con la agonía del partido del Valladolid que nos hundió definitivamente. Tampoco con los partidos con el Pontevedra o Huesca que nos puso en camino del ascenso.

El pasado domingo veíamos el partido igual que lo jugaban lo futbolistas blanquiverdes, sin tensión ninguna. Sin esa necesaria inquietud que todos necesitamos para conseguir objetivos. Eso, los objetivos del Córdoba son tan pobres en las últimas temporadas, que los espectadores, medios de comunicación y jugadores...Todos pensamos que se cumplirán. Vamos a los partidos de tertulia.

El objetivo de los 50 puntos se cumplirá. Cuando vamos estando más cerca nos relajamos....Nos vamos de vacaciones. Sucedió el año pasado y sucederá este. Somos tan pobres que ni soñar nos permitimos. ¿Por qué equipos con menos presupuesto que nosotros y menos afición, se preparan cada campaña con el objetivo de ascender, y todo lo que no sea luchar por eso es un fracaso? ¿Por qué somos tan poco ambiciosos? ¿Cuando se nos va a quietar el complejo de segunda B?

Muchas preguntas que tienen una sola respuesta machacona y repetida: Nuestro objetivo son los 50 puntos. Pues si ese es el objetivo cuando estamos cerca de lograrlo, pues nos echamos a dormir. Pongo un ejemplo que quizás no sea muy acertado. ¿No les ha pasado alguna vez que cuando tienen ganas de orinar, y si el lugar para hacerlo está lejano, aguantamos sin problema y sin apreturas…Y ese aguante va disminuyendo en la misma medida que nos vamos acercando al aseo…y cuando abrimos la puerta ya estamos que no podemos?

Pues eso les pasa nuestros jugadores que ven el ascenso tan lejano, tan lejano desde el principio que juegan sin nervios, sin apreturas, sin desabrocharse la bragueta…

F.V.

lunes, 7 de marzo de 2011

El día de la caraja


Un jugador de la plantilla del Córdoba C.F. que no salió en el equipo titular ante el Alcorcón hace ya unas cuantas jornadas, me decía que, cuando se habían jugado sólo cuatro o cinco minutos de partido, ya estaba seguro que allí no había nada que hacer, que en aquel partido los jugadores tenían "el día de la caraja". Yo, ayer, independientemente que comenzamos marcando y que el rival tampoco parecía nada del otro mundo, tuve una sensación parecida.

Incluso, tras marcar Charles, me pareció que estábamos jugando el típico partido de final de temporada con cincuenta y tantos puntos y con todo hecho. Sin concentración, sin fuerza, sin control de balón, y, si me apuran, sin motivación, que es lo más sorprendente. Con un portero al que los cuatro goles del Barça B le han dado un buen palo, dos centrales que rayaron el ridículo, dos laterales limitaditos, un centro del campo con Jorge Luque diez metros por detrás de Alberto Aguilar (¡de locos!), un Arteaga bajísimo de forma, un Callejón que sigue sin intentar irse del defensa y se limita a centrar cinco veces "al muñeco" y una bien, y, en punta, dos delanteros que creo que, al día de hoy, están muy por encima de sus compañeros.

Comparto con Lucas en que los jugadores son humanos, y que, por tanto, no pueden abstraerse a todas las semanas de locura que nos ha deparado la pareja de hecho Salinas-Aldama, ya felizmente divorciados. Estoy igualmente con él cuando argumenta que él tiene que intentar que no cunda el desánimo tras dos derrotas consecutivas, en la misma medida que tuvo que controlar la euforia tras dos victorias. Pero, en lo que no estoy en absoluto de acuerdo, es que siga siendo, como dicen en Granada sin ofender, tan "Tío-Cipote", tan cuadriculado y tan machacón en sus conceptos, incluso cuando las cosas no van bien. Concretamente, durante el partido ante el Numancia, sólo se saltó el guión y buscó algo nuevo cuando, faltando pocos minutos y ya perdiendo, sustituyó un defensa por un media punta. Y no sirvió para nada.

Todos sabemos que nuestra plantilla era corta y, con las lesiones, aún lo es más. Pero , justamente por eso, se necesita que jueguen los once mejores, porque quedan 15 ó 16 puntos por conseguir y no tenemos nada hecho. Yo, de momento, voy a poner una vela a ver si Gaspar se recupera pronto. Si no, me da la impresión de que las vamos a pasar canutas...