jueves, 18 de noviembre de 2010

El hombre de sus sueños


Aquella mañana, ÉL estaba ojeroso y especialmente tenso. Había dormido poco y mal. El somnífero de la noche anterior no le había hecho efecto. Pero por fin había llegado el día que ÉL esperaba. Cabía la posibilidad de que, al final de la mañana, le dieran la noticia de que, semanas después, iba a poder encontrarse cara a cara con el hombre de sus sueños, iba a tocarlo, iba a abrazar a la persona que se había convertido en su obsesión. Tantos nervios, tanto sufrimiento acumulado, suponía que ÉL no estaba para nadie, casi ni para ÉL mismo. Sus amigos le decían: "Ya queda menos", pero él miraba compulsivo su reloj y el tiempo parecía haberse parado. Éran las doce y media cuando, harto de dar vueltas y vueltas, se encerró en su despacho, sacó una estampita de San José, la apoyó con mimo en la pantalla del televisor, y rezó como nunca antes había hecho, un padrenuestro tras otro. ÉL hizo promesas de todo tipo, desde afeitarse la barba hasta votar al PP. Y llegó la hora de la verdad. Encendió la tele, y oyó como una horrible voz decía: "Deportivo de la Coruña". Se cagó en tó y rompió a llorar. Y entonces se le apareció su Ángel de la Guarda y le dijo: "¡Tranquilo, José Miguel, tranquilo, que la vida no acaba aquí. Ya verás a Mou en otra ocasión!. Le vino a la mente la imagen de Lotina y pensó: "Vaya un Don Nadie. No le llega a Mou ni..." Y se imaginó a Lendoiro, junto a ÉL, en el palco. Y se dijo "Nadie tiene el glamour del Tito Floren!. ¡Nadieeeee!, Entonces, fuera de sí, con los ojos desencajados y la vena agrandándose en su cuello, cogío la estampita, la rompió en mil pedazos contra el televisor y gritó ¡Joder!, ¿quien me pone la pierna encima para que no levante cabeza?. ¿Quién?

1 comentario:

  1. Si llegamos a semis contra el Barça el presi no votará al PP. SE AFILIARÁ.

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